La eliminación del cargo que ocupaba el diputado Óscar Izquierdo en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) ha provocado un intenso debate en Costa Rica, generando tensiones entre el sector político e institucional. Según informó el AyA, la posición, creada en 2010 como director experto en Cooperación y Asuntos Internacionales, carecía de justificación técnica y fue considerada por la entidad como un nombramiento con motivaciones políticas. La decisión fue respaldada públicamente por el presidente Rodrigo Chaves, quien además cuestionó la legalidad del nombramiento original.
El conflicto se intensificó cuando Izquierdo denunció que conoció la decisión a través de medios de comunicación y no mediante canales oficiales, anunciando que buscará recursos legales para impugnar la medida. Por su parte, la presidenta ejecutiva del AyA, Lourdes Sáurez, afirmó que la plaza fue creada sin los procedimientos habituales, sin concursos ni evaluaciones técnicas o psicológicas, y que fue asignada a Izquierdo en octubre de 2010 tras la transformación de un puesto de recursos humanos.
Desde el gobierno, Rodrigo Chaves criticó duramente a Izquierdo, calificando la eliminación del cargo como una corrección frente a un supuesto abuso. El mandatario negó que la decisión tuviera tintes políticos, señalando que fue una medida para corregir un uso indebido y responsabilizó a anteriores administraciones, incluyendo a expresidentes como Óscar Arias y Laura Chinchilla, por la creación y asignación del puesto.
El gerente general del AyA, Darío Guzmán, explicó que la desaparición de la plaza se debe a que el cargo no cumplía con las normativas establecidas para los enlaces internacionales de instituciones públicas, por lo que fue procedente su supresión y el despido de Izquierdo. Este último, miembro destacado del Partido Liberación Nacional (PLN) y jefe de fracción saliente, ocupaba ese cargo durante 14 años y dejó el puesto para asumir su curul en el Congreso tras ser electo diputado, con permisos sin goce de salario.
Además, Sáurez aclaró que la esposa de Izquierdo trabaja en el AyA y mantendrá su empleo, dado que fue seleccionada mediante un proceso de méritos distinto y transparente. Aunque fue despedido, Izquierdo no abandonará la política, ya que el próximo jefe de fracción del PLN, Álvaro Ramírez, le ofreció un puesto como jefe de asesores a partir del 8 de mayo, asegurando su continuidad en el escenario político.