La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) de Buenos Aires anunció la anulación de las boletas del impuesto automotor 2026 emitidas previamente, tras detectar errores en los importes. La medida incluye una revisión y reliquidación del tributo para todos los vehículos registrados en la ciudad, debido a inconsistencias en la valuación fiscal utilizada en los cálculos. La decisión fue tomada después de recibir reclamos de contribuyentes que enfrentaron aumentos en las liquidaciones mucho mayores a los previstos. La AGIP explicó que los pagos realizados por los contribuyentes antes de la anulación serán considerados en la reliquidación, y si la nueva estimación refleja que pagaron en exceso, esa diferencia será acreditada a favor del contribuyente. En estos casos, los montos abonados en la cuota 1 se descontarán automáticamente en la cuota siguiente, y quienes realizaron pagos anuales anticipados podrán imputar el excedente en futuros vencimientos o solicitar devolución según los mecanismos vigentes. Todos los contribuyentes no deberán gestionar trámites adicionales, ya que la rectificación será automática. Las boletas originales, tanto de la cuota 1, cuotas 2 y 3, como el pago anual anticipado, quedan sin efecto y no deben abonarse, aunque aún estén disponibles en plataformas digitales. Las nuevas boletas, con la reliquidación actualizada, estarán accesibles a partir del 18 de febrero en la web de AGIP y desde el 20 de febrero en sistemas de homebanking. La emisión será exclusivamente digital y reemplazará por completo a las boletas canceladas. La reliquidación del impuesto considerará un tope máximo de incremento del 31,8%, en línea con la inflación registrada en 2025 y por encima de la valuación fiscal anterior. Aunque el Gobierno presentó un proyecto de ley en la Legislatura para formalizar este cambio, la AGIP avanzará con la corrección sin esperar la aprobación legislativa. Los nuevos plazos de pago permitirán abonar la cuota 1 y el pago anual hasta el 27 de febrero, en todas las modalidades y dominios, sin distinguir por terminación de patente. La problemática surgió tras cambios en la fuente de valuación vehicular, que provocaron incrementos superiores al 100% en algunos casos, motivando la suspensión de emisión y la reliquidación del tributo.