¿Hasta cuándo las autoridades podrán mantener el control en El Oro? Después de más de 12 horas de protestas, los habitantes de este municipio han llegado a un punto álgido de enojo, denunciando represión policial y abuso de autoridad por parte de los agentes municipales. ¿La causa? La presidenta Juana Elizabeth Díaz Peñaloza, señalado también por mal uso de las finanzas públicas, enfrenta una resistencia crescente de su comunidad.
La jornada de protesta comenzó al mediodía, cuando un grupo de habitantes desalojó a los trabajadores municipales del Palacio de Gobierno y otras oficinas, en señal de rechazo. La tensión escaló cuando los manifestantes lanzaron vísceras y restos animales en la calle Constitución, además de colocar pancartas en toda la fachada del Palacio Municipal, donde permanecieron durante toda la protesta.
¿Y qué piden los vecinos? Simple: que la presidenta Díaz Peñaloza sea destituida. La comunidad ha declarado que no detendrán las movilizaciones hasta lograrlo.
A las 18:00 horas, las autoridades intentaron dialogar durante una sesión de Cabildo abierta en el Salón de Cabildos. La presidenta y algunos regidores fueron directly reprendidos por los problemas que aquejan al municipio. La alcaldesa terminó el encuentro sin responder a ninguna de las demandas y culpando a los regidores por no cumplir con sus funciones.
Una vecina que asistió relata: “No hubo respuestas positivas. Solo nos dijeron que respetáramos y que no los atacáramos. Nos justificamos diciendo que no los perseguimos para que hagan su trabajo”. Mientras tanto, se informó que un grupo de choferes de camión, con la intención de unirse a la protesta, fue retenido por la policía municipal por orden de Díaz Peñaloza. Sin embargo, lograron llegar a la zona centro y sumarse a la movimiento.
La tensión aumentó cuando, a pesar de la lluvia y el clima frío, cerca de 50 personas se congregaron en los alrededores del Palacio Municipal para exigir mayor transparencia y rendición de cuentas. Gritando “¡No hay solución, haremos un plantón!”, los manifestantes se quedaron en el lugar, pese a que las fuerzas municipales enviaron oficiales para dispersarlos.
Y lo que ocurrió dentro del Palacio fue aún más polémico: la sesión de Cabildo, que se reanudó horas después, se realizó sin el quórum legal, aumentando la molestia entre la comunidad unattended. En sus manifestaciones, los asistentes también mantienen tomadas las instalaciones municipales y exigen ser atendidos por autoridades superiores, como la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, el Secretario de Gobierno Horacio Duarte Olivares, o el presidente de la Junta de Coordinación Política, Francisco Vázquez Rodríguez.
¿Será que este conflicto marque un antes y un después en la historia política de El Oro? La comunidad no descansará hasta que escuchen sus demandas. La tensión sigue latente en la cabecera municipal, y el futuro del municipio pende de un hilo.