¿Sabías que en el Estado de México se han intensificado las revisiones sanitarias en los rastros debido a un hallazgo inédito? Hace unos días, se confirmó el primer caso de Gusano Barrenador en una cabra en el municipio de Tlatlaya, en la región sur del estado. Esta noticia ha generado una respuesta rápida y coordinada entre las autoridades de salud y los productores locales.
El jueves 8 de enero, la secretaria de Salud del Estado de México, Macarena Montoya Olvera, realizó una inspección en el rastro municipal de Zinacantepec para verificar que se cumpliera con todos los protocolos sanitarios vigentes. Acompañada por el alcalde de Zinacantepec, Manuel Vilchis Viveros, la funcionaria aseguró que, en respuesta a este primer caso, las tareas de revisión en los 76 rastros del estado se han visto intensificadas, especialmente en los momentos del sacrificio y el manejo de la carne.
La intención: garantizar que no llegue carne infectada a las mesas de las familias mexiquenses. La secretaria explicó que estas acciones no solo buscan detectar el Gusano Barrenador, sino también prevenir otras enfermedades como tuberculosis, bacterias, hongos o parásitos que puedan afectar la salud pública.
Pero, ¿cómo se llevan a cabo estas verificaciones? En el rastro de Zinacantepec, la revisión se realiza en tres puntos clave: antes del sacrificio, durante y después de este. En cada etapa, los inspectores verifican que las partes del animal no presenten lesiones, acúmulo del gusano o larvas. Además, revisan viseras, ganglios y otros órganos en busca de inflamaciones o anomalías.
¿Y qué pasa si se detecta algo anormal? La carne afectada se separa del resto, se desechan las viseras y se levanta un acta para notificar al ganadero y tomar medidas correctivas. Este sistema de inspección y sellado en cada parte de la canal garantiza que solo la carne saludable llegue a los consumidores.
Es importante destacar que, hasta ahora, no se ha reportado ningún caso de Gusano Barrenador en seres humanos en el estado de México. Sin embargo, las autoridades siguen reforzando los protocolos sanitarios para evitar cualquier riesgo. La invitación es clara: si eres productor, reporta cualquier caso sospechoso y refuerza las medidas de manejo sanitario.
Cuidar la salud del ganado es, sin duda, cuidar la salud de toda la comunidad. La vigilancia y la prevención son nuestras mejores armas contra esta amenaza inesperada.