¿Alguna vez te has preguntado qué tan lejos llega la situación cuando las deudas se vuelven una amenaza mortal? En Hueypoxtla, Estado de México, esa realidad está azotando a familias enteras por el flagelo de los préstamos 'gota a gota'. La historia de Lilia, una mujer que enfrenta extorsión y amenazas de muerte, revela una cruda realidad que las autoridades parecen ignorar.
Desde marzo de 2025, Lilia N. acudió a esos prestamistas en busca de ayuda económica. Le prestaron 200 mil pesos, pero lo que empezó como un auxilio se convirtió en una pesadilla. Actualmente, tiene una deuda de 600 mil pesos, que incluye 400 mil pesos en intereses, y su tranquilidad se ha esfumado.
Cada día, la tensión aumenta. La extorsión no solo amenaza su economía, sino también la vida de sus nietos e hijos, quienes han sido víctimas de amenazas de muerte. La señora Lilia afirma que ya no tiene dinero para comer o vivir con dignidad, pues estos prestamistas le arrebataron todo su patrimonio.
La situación es tan grave que en ocasiones le cobran 2 mil pesos diarios si se retrasa en sus pagos. "Nadie pone un alto a estos individuos, y el daño psicológico que nos causan es enorme. Ya no duermo, ya no como. Solo pienso en cuánto trabajo para ellos. Así no se puede vivir", expresa con desesperación.
¿Y qué hay de las autoridades? Lilia denuncia la complicidad de las instancias de la Fiscalía Regional de Tecámac y la inacción en Hueypoxtla. Jesús Jandete Sánchez ha sido señalado por extorsionar a Lilia, exigiéndole 400 mil pesos en intereses por un préstamo inicial de 200 mil. Ella ya interpuso una denuncia formal, pero confía poco en la protección que le puedan brindar.
A pesar del miedo, Lilia no se rinde. Con valentía, dice: "No tengo miedo. Estoy aquí porque hay que alzar la voz. Si no, seguirían abusando de nosotros". Su historia invita a reflexionar sobre la gravedad del problema y la urgencia de que las autoridades tomen medidas concretas para proteger a las víctimas de estos préstamos usureros.