En lo que va de 2026, Antioquia suma 14 presuntos feminicidios, según datos de la Secretaría de las Mujeres, lo que ha provocado una creciente preocupación social. La cifra, que ya supera los 12 casos reportados en el mismo período del año pasado, posiciona al departamento como uno de los más afectados por esta forma de violencia. La comunidad en municipios como Peque realizó una marcha en silencio y encendió velas en el parque principal, en memoria de Nelly Tuberquia Cano y para exigir justicia tras la reciente desaparición de la joven.
Las investigaciones apuntan a diferentes responsables, incluyendo parejas o exparejas en algunos casos, mientras que en otros los cuerpos han sido hallados en espacios públicos o vías. La tendencia muestra que la problemática no es aislada y refleja una problemática estructural, según la Secretaría de las Mujeres de Antioquia.
Carolina Lopera Tobón, titular de la dependencia, explicó que los aumentos en las cifras están relacionados con la violencia de género, que no solo refleja desigualdades sociales, sino que también las perpetúa mediante relaciones de dominación. La mayoría de los feminicidios investigados corresponden a casos de feminicidio íntimo, con delitos cometidos en el entorno familiar o afectivo, pero también existen crímenes vinculados a estructuras criminales, disputas territoriales y actividades ilegales.
Expertos destacan que factores como la extensa territorialidad del departamento, la presencia de grupos armados y un arraigado machismo cultural intensifican el problema. La coordinadora del Observatorio Colombiano de Feminicidios, Carol Rojas Garzón, afirmó que estos crímenes muchas veces ocurren con armas de fuego y afectan principalmente a mujeres de clases trabajadoras. La violencia en espacios públicos, frecuente en casos de ajuste de cuentas entre bandas, envía mensajes de poder y control.
Las dinámicas delictivas muestran que el feminicidio va más allá de conflictos de pareja, representando la manifestación más extrema de la violencia de género y la discriminación histórica hacia las mujeres y niñas. A pesar de la tipificación del feminicidio en la ley colombiana en 2015, la impunidad aún prevalece, reforzada por condiciones económicas y sociales que mantienen vulnerables a las víctimas.
En respuesta, la Gobernación de Antioquia incrementó en un 43% su presupuesto para 2026, destinando más de 14 mil millones de pesos para fortalecer mecanismos de atención, protección y prevención frente a las violencias contra las mujeres. Sin embargo, las cifras de 2025, con 108 asesinatos de mujeres, la más baja en siete años, evidencian que aún hay un largo camino por recorrer para erradicar esta problemática.