La selección argentina de tenis quedó al borde de la eliminación en la Copa Davis tras perder 3-2 ante Corea del Sur en Busan, lo que le impide avanzar a la fase principal y la obliga a luchar por mantener su lugar en el Grupo Mundial. La derrota también frenó las expectativas de que Argentina fuera sede de la competición en su país, fuera de la última participación en Rosario en febrero de 2024.
El enfrentamiento en Busan resultó un revés para Argentina, que arribó con una nómina de cinco debutantes tras un largo viaje de dos días. La eliminación significa que el equipo argentino deberá disputar un repechaje en septiembre, con fechas y sede aún por definir, ante una de las 13 selecciones que perdieron en la primera ronda de los Qualifiers y que luchan por mantenerse en la élite.
El formato del repechaje es uno contra uno, donde los vencedores asegurarán su lugar en los Qualifiers 2027, mientras que los perdedores continuarán en el Grupo Mundial I, intentando regresar en 2028. Las selecciones que avanzaron a esta instancia incluyen a Finlandia, Suiza, China, China Taipeí, Nueva Zelanda, Mónaco, Lituania, Turquía, Polonia y Paraguay. Las series restante se definen entre Marruecos y Egipto, Grecia y México, y Luxemburgo y Ucrania, con este último con ventaja en la serie.
Por su parte, Argentina, que disputó dos temporadas consecutivas en los cuartos de final —conocidos como Final 8—, seguirá atento a la fase final de esta edición, que se jugará en Bolonia del 24 al 28 de febrero, con la final prevista para el 29. Más allá del resultado, el análisis se centra en los desafíos de seguir consolidando el equipo frente a la jerarquía de rivales, como los tenistas surcoreanos Hyeon Chung y Soon-Woo Kwon, quienes aportaron competitividad y dificultaron el cruce.
Para el próximo ciclo, Javier Frana, capitán del equipo, tendrá que enfocarse en fortalecer la base del equipo, mantener el diálogo con los jugadores clave y mejorar la cohesión grupal. Argentina, uno de los protagonistas históricos en esta competencia, enfrenta ahora una fase difícil pero crucial: su objetivo inmediato es ganar en septiembre para conservar su puesto en la élite y abrir camino hacia una recuperación en los próximos años.