Debido a deficiencias en el diseño y vegetación del Jardín Zaragoza, el parque se convirtió en un hábitat favorable para roedores. Por ello, este fin de semana inició un proyecto técnico, científico y legal con la finalidad de controlar, sin eliminar por completo, la proliferación de ratas en esta área verde.
Durante un recorrido, el médico zootecnista Antero Carmona y el inspector ambiental Abel Jesús Luna explicaron que desde el lunes, varias cuadrillas de trabajadores comenzaron a retirar la vegetación, compuesta por lavanda, tulia y lirio persa, para localizar madrigueras de roedores, las cuales serán eliminadas mediante sacrificio e incineración.
Carmona indicó que actualmente participan más de 30 empleados de dependencias como Medio Ambiente, Servicios Públicos, Planeación y Gobernación, y que el proceso tiene una duración estimada de dos a tres semanas.
El especialista explicó que el problema de ratas en esta parte de la ciudad es antiguo, pero se agravó por un diseño inadecuado, que permitió la proliferación de fauna nociva al favorecer un entorno densamente vegetado. Además, las ratas salen de drenajes y zonas cercanas, extendiendo su presencia a escuelas, negocios y viviendas.
‘El parque se transformaba en un hotel con todo y playa’, comentó Carmona, en referencia a la acumulación de basura y restos alimenticios. La estrategia implica remover vegetación y modificar el sustrato para dificultar su reproducción, además de eliminar madrigueras detectadas mediante sacrificio y posterior incineración.
El especialista resaltó que el objetivo no es exterminar por completo a las ratas, sino controlar la población. Explicó que no sería viable capturarlas ni darlos en adopción, ya que representan un riesgo y una problemática sanitaria.
Tanto Carmona como Luna enfatizaron que este proyecto ha sido desarrollado con respaldo técnico, científico y legal, asegurando que se trata de una intervención responsable respetuosa del ecosistema. Además, señalaron que el personal encargado ha recibido capacitación para el manejo adecuado de la plaga, garantizando una acción efectiva y respetuosa con el entorno.