El musical 'Astor Piazzolla Eterno' se presenta en el Teatro Colón de Buenos Aires hasta el 16 de febrero, ofreciendo una mirada innovadora y respetuosa sobre la vida y obra del destacado compositor argentino. Bajo la dirección de Emiliano Dionisi, con arreglos de Nicolás Guerschberg y dirección artística de Tato Fernández, la producción explora la figura de Piazzolla a través de seis voces que representan distintas facetas del artista, además de bailarines y una orquesta en vivo. La propuesta desafía las convenciones del teatro musical y busca reflejar la personalidad subversiva y revolucionaria de Piazzolla, quien siempre buscó expandir los límites del tango sin renunciar a su esencia.
La puesta en escena trabaja con recursos escénicos innovadores, como pantallas que sugieren espacios y recuerdos, y una escenografía que evoca partituras musicales en movimiento para captar la vibrante y cambiante conciencia del compositor. Según Dionisi, el espectáculo busca ser un homenaje honesto y arriesgado, sin caer en imitaciones, para transmitir la innovadora visión de Piazzolla, un artista que rompió moldes y enfrentó rechazos antes de ser reconocido mundialmente.
Cada uno de los creadores llegó a Piazzolla desde distintas maneras: Emiliano Dionisi lo conoció a través de su música y su impacto teatral, Nicolás Guerschberg como un devoto de su obra y familia, y Tato Fernández desde su visión artística y escénica. La obra integra momentos de inmigración, desarraigo y exilio, temas recurrentes en la historia del músico, y los recursos tecnológicos se incorporaron con un enfoque artesanal para potenciar la narrativa sin distraer de la música.
El espectáculo también involucra la historia familiar de Piazzolla y cuenta con la participación de familiares y figuras cercanas, como Pipi Piazzolla, nieto del compositor, quien expresó su satisfacción con la puesta y el reconocimiento que recibe en el escenario. La producción ha recibido elogios del público y la crítica, destacando su fidelidad emocional y técnica.
Al ser consultados sobre la vigencia del legado de Piazzolla, los creadores coinciden en que él fue consciente de su impacto y que su música continúa evolucionando y llegando a nuevas generaciones, incluso en el contexto actual donde la música de Piazzolla sigue inspirando a artistas y amantes del género. La producción busca ser un faro que proyecta la influencia de Piazzolla más allá de su tiempo, imaginando a un artista que seguramente seguiría creando y experimentando en la música contemporánea.