Autoridades investigan posible vínculo con oficinas de sicarios en asesinato del empresario Gustavo Aponte en Bogotá

14/02/2026 12:30 | 3 min de lectura

Autoridades investigan posible vínculo con oficinas de sicarios en asesinato del empresario Gustavo Aponte en Bogotá

El 11 de febrero, en la tarde, el empresario Gustavo Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, fueron víctimas de un ataque armando en el norte de Bogotá, en la esquina de la calle 85 con carrera Séptima. Ambos fueron baleados por un sicario que vestía traje, en un crimen que ha motivado una investigación centrada en la posible participación de oficinas de sicarios.

La modalidad del ataque indica la posible intervención de estructuras organizadas dedicadas a sicariato, lo que llevó a las autoridades a realizar un operativo especial en la capital colombiana. La hipótesis principal apunta a una posible exigencia extorsiva contra Aponte, vinculada con sus actividades empresariales, aunque los móviles precisos aún están en investigación, según fuentes consultadas por Semana.

El crimen remite a antecedentes como el asesinato de Hernán Franco en la misma zona, también víctima de sicarios, cuya autoría material fue esclarecida, pero cuyos responsables intelectuales permanecen prófugos, perpetuando la impunidad.

Expertos consultados explican que las oficinas de sicarios operan bajo un esquema donde los autores materiales enfrentan procesos judiciales y aceptan condenas, mientras que el liderazgo y las responsables intelectuales mantienen silencio, protegiéndose del castigo y generando un clima de temor entre quienes participan en estas estructuras criminales.

En el momento del ataque, un testigo que pasaba trotando en ropa deportiva presenció el crimen y también huyó por la misma vía del agresor. Las cámaras de seguridad y los testimonios de familiares han sido cruciales para la investigación, que busca identificar tanto al sicario como a quienes ordenaron el asesinato.

Las grabaciones muestran que el agresor permaneció varios minutos en el lugar, camuflándose entre trabajadores de oficinas cercanas gracias a su vestimenta formal. Cuando Aponte y Gutiérrez salieron del gimnasio y se dirigían al parqueadero, el sicario se acercó y disparó al menos cuatro veces con una pistola de nueve milímetros, según informó la fuente.

Las autoridades, incluyendo la Policía y la Sijín, analizan las grabaciones y declaraciones para reconstruir la ruta del sospechoso y comprender las circunstancias del incidente. Los peritajes forenses y las imágenes demuestran que el ataque fue meticulosamente planeado, con un intento del sicario por mezclarse con el entorno laboral del sector.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, convocó una reunión de emergencia con el comando de la Policía Metropolitana tras el homicidio, calificándolo como atentado "milimétricamente" planeado y advirtiendo que acciones como esta afectan la confianza ciudadana y serán perseguidas con todos los recursos disponibles.

Héctor Tobo, amigo del empresario fallecido, compartió detalles sobre la relación de más de 15 años con Aponte, marcada por actividades sociales y religiosas. Tobo resaltó la enseñanza del fallecido de promover la no violencia y el perdón, destacando que su compromiso era buscar la paz interior y evitar el odio.

Antes del asesinato, Aponte le había invitado a un encuentro en su casa para contemplar un rosario y compartir una cena; Tobo recordó además los viajes en los que ambos compartieron momentos de espiritualidad. Gutiérrez, quien también fue asesinado, fue destacado por su profunda espiritualidad tras su retiro de la Policía Nacional en 2021. La visualización de las grabaciones del crimen tuvo un impacto emocional en Tobo, que expresó su dolor por la pérdida de su amigo y su escolta, y reiteró la importancia de seguir investigando para esclarecer los hechos.

Tags:
metepec