Las Fuerzas Militares de Colombia lograron detener una lancha que transportaba un cargamento de gasolina, relacionado con actividades ilícitas del Clan del Golfo en el Golfo de Urabá, Antioquia, informó la Armada. La embarcación, una lancha tipo Go Fast de 60 pies equipada con cuatro motores fuera de borda de 300 caballos, fue encontrada abandonada en un manglar tras una operación de más de 72 horas que involucró seguimiento aéreo, marítimo y terrestre.
La nave, que zarpó desde Córdoba con destino a Honduras, portaba aproximadamente 10,000 galones de gasolina, presuntamente utilizados en la fabricación de drogas y en actividades criminales relacionadas con el narcotráfico. La velocidad de la embarcación, de hasta 45 nudos, facilitaba su evasión en los controles, según la autoridad naval.
El rastreo inició con una alerta del Centro de Operaciones de la Fuerza Naval del Caribe, seguida por el seguimiento desde una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que coordinó la intervención con unidades de guardacostas en Cartagena y Urabá. Debido a la presión, los tripulantes modificaron su rumbo en busca de refugio en la costa colombiana, pero fueron perseguidos y forzados a abandonar la embarcación, que contenía además 30 canecas de gasolina.
Posteriormente, tropas del Batallón de Infantería de Marina N.º 14 y del Batallón N.º 47 “Francisco de Paula Vélez”, en coordinación con otras autoridades, inspeccionaron, judicializaron e inutilizaron la lancha, mientras se presumen que el combustible fue arrojado al mar durante la persecución.
Actualmente, unidades de la Fuerza Naval del Caribe y el Comando Aéreo de Combate N.º 3 mantienen operaciones de búsqueda en la zona para localizar el cargamento lanzado al agua. El operativo refuerza el compromiso de las autoridades mexicanas y colombianas contra los grupos armados organizados y el narcotráfico en los corredores marítimos del Caribe.
Por otro lado, la muerte de uno de los líderes del Clan del Golfo, José Gonzalo Sánchez Sánchez, alias Gonzalito, Willington y Ramiro, en un accidente acuático en Córdoba, reconfigura las negociaciones entre el grupo armado y el Gobierno. Sánchez Sánchez perdió la vida tras el vuelco de la lancha en Tierralta, cuando se dirigía a la Zona de Ubicación Temporal, un punto clave en las próximas conversaciones.
Las autoridades civiles y militares reforzaron los operativos en la zona del siniestro para confirmar su identidad y las circunstancias del hecho, en un momento en que la muerte de este líder puede influir en la dinámica interna del Clan del Golfo.