A 20 días del accidente en el que una avioneta de Satena chocó en Norte de Santander, causando la muerte de 15 personas, incluido el representante a la Cámara Diógenes Quintero, las autoridades nacionales dieron a conocer el primer informe oficial del incidente. Durante una rueda de prensa, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, y la Aeronáutica Civil explicaron que la aeronave Beechcraft 1900 sufrió una pérdida de altitud tras un descenso inesperado, en un contexto de alta nubosidad que impidió al piloto visualizar la zona montañosa por la que atravesaba. La ministra detalló que la aeronave volaba a aproximadamente 7,900 pies de altura (unos 2,400 metros) y a una velocidad de 273 nudos (550 km/h), ritmo acorde a la situación. Sin embargo, datos preliminares de la caja negra indican que la nave experimentó un descenso de más de 1,300 pies y una disminución en su velocidad. La caída del avión la llevó a sobrevolar por debajo de la altura de las montañas cercanas, ubicadas a apenas 10 minutos de la terminal de Ocaña, en Norte de Santander. Rojas explicó que la última trayectoria registrada mostró una altura de 6,500 pies y una velocidad de 234 nudos, inferior a la señalada anteriormente, lo cual indicaba que la avioneta había bajado por debajo de la altura de las montañas en esa zona. La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos afirmó que el piloto, con matrícula HK-4709, no comunicó ninguna emergencia a los controladores aéreos, aunque en ese momento se le solicitaba cambiar de frecuencia para comenzar las maniobras de aterrizaje en Ocaña. La entidad también informó que existen condiciones meteorológicas adversas persistentes en el área del accidente y que no se registró ninguna señal final de emergencia por parte de la tripulación. La investigación continúa en desarrollo."