La empresa avícola Avinal anunció, a través de un comunicado oficial divulgado el 6 de febrero, que enfrenta un incidente de desacato por presuntas molestias ambientales relacionadas con su operación en El Carmen de Viboral, Antioquia. La compañía, instalada en la región desde 1972, reafirmó su compromiso con la legalidad y la convivencia pacífica con las comunidades vecinas, en medio de un proceso judicial aún en curso y una persistente discusión sobre olores y niveles de ruido.
Según detalló la firma, ha realizado inversiones significativas para mejorar sus procesos, fortalecer protocolos internos y establecer sistemas de monitoreo continuo con el fin de prevenir y mitigar posibles impactos ambientales. La empresa también resaltó que mantiene canales abiertos de atención a la comunidad y exhortó a la ciudadanía a consultar solo fuentes oficiales para evitar información errónea.
El conflicto legal surgió a raíz de una acción popular promovida hace cinco años por aproximadamente cuarenta familias de Las Sierras de La Macarena y zonas aledañas en Marinilla y Rionegro. Estas comunidades alegaron que la actividad avícola afectaba la calidad del aire y el bienestar de los residentes. Desde entonces, se han presentado al menos 190 quejas formales relacionadas con olores y ruidos, y en septiembre de 2024 el Consejo de Estado ordenó la adopción de medidas de mitigación ambiental; sin embargo, el caso aún no tiene resolución definitiva.
El abogado Jhon Fredy Osorio Pemberty, representante de la comunidad, aclaró que no buscan la clausura de la granja, sino la implementación de mecanismos eficaces de convivencia y revisiones constantes en las inversiones y estándares ambientales. Además, explicó que el proceso legal ha durado años por deficiencias en el acompañamiento institucional y que involucra a autoridades municipales y la corporación ambiental Cornare.
Actualmente, las órdenes judiciales requieren que la Alcaldía de El Carmen de Viboral y Cornare justifiquen las acciones tomadas desde septiembre de 2024 para reducir olores ofensivos y niveles de ruido. El incidente de desacato obliga a las entidades a presentar pruebas dentro de plazos establecidos, bajo supervisión del Tribunal Administrativo de Antioquia. En caso de incumplimiento, podrían imponerse multas o arrestos a los responsables.
Por otro lado, Avinal aseguró contar con certificaciones independientes y reconocimientos en sostenibilidad, calidad y bioseguridad, incluyendo el Sello Avícola de Sostenibilidad Categoría Diamante, otorgado por Icontec y Fenavi, además de la certificación Granja Biosegura del ICA y el reconocimiento Líderes Progresa de Cornare, Categoría Oro.
Mientras el proceso judicial sigue en curso y no hay pronunciamientos oficiales adicionales por parte de las autoridades, todas las partes resaltan la importancia de equilibrar la producción agroindustrial con el derecho a la salud y a un ambiente digno. La empresa enfatiza su intención de colaborar con las autoridades y mantener canales de comunicación transparentes para responder a las inquietudes ciudadanas.
El gerente general de Avinal, Juan Fernando Peláez, afirmó que la compañía seguirá invirtiendo, monitoreando y fortaleciendo sus acciones de control ambiental, promoviendo la transparencia en su gestión y trabajando para armonizar la actividad productiva con los derechos de las comunidades, en un marco de justicia y responsabilidad.