El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) avanza en la implementación de una plataforma de pagos inmediatos, cuya fase de pruebas piloto está prevista para diciembre de 2026. Esta iniciativa busca facilitar transferencias y cobros desde el celular de manera rápida y sencilla, con una experiencia similar al envío de mensajes por aplicaciones de mensajería instantánea. La propuesta surge para superar las limitaciones del ecosistema digital actual, donde bancos y billeteras digitales no siempre interactúan de forma efectiva. La infraestructura propuesta por el BCRP pretende unificar criterios tecnológicos y promover un sistema integrado que facilite las operaciones cotidianas en el entorno financiero digital.
Inspirada en modelos internacionales como la Interfaz de Pagos Unificada (UPI) de la India, la plataforma peruana permitirá realizar transferencias instantáneas mediante números de celular o códigos QR. Funcionar como un soporte para que bancos y billeteras digitales operen bajo un estándar común, el sistema apunta a reducir la fragmentación del mercado de pagos y garantizar que las operaciones puedan efectuarse sin que el usuario tenga que conocer la entidad del destinatario. Esto, a su vez, prioriza la velocidad y sencillez del proceso.
Los pagos inmediatos, que permiten enviar y recibir dinero en tiempo real entre diferentes instituciones financieras, se diferencian de las transferencias tradicionales, ya que se confirman en cuestión de segundos y están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin necesidad de horarios bancarios. Para los usuarios, esto implica realizar operaciones desde sus aplicaciones habituales con solo autorizar el pago, eliminando la necesidad de ingresar largos números de cuenta o completar procedimientos complejos, lo que disminuye errores y agiliza las transacciones.
El diseño de estos sistemas prioriza la usabilidad, considerando que una experiencia sencilla fomenta la adopción de pagos digitales. Según Diego Viñas, Product Manager de Ligo, cuando los pagos están pensados en la facilidad del usuario, la confianza y la percepción de fiabilidad en el dinero digital aumentan. La tecnología, en este contexto, actúa como un soporte adicional que complementa las plataformas existentes sin exigir conocimientos técnicos o procedimientos complejos.
Para los ciudadanos, los pagos inmediatos facilitarán transacciones frecuentes como dividir gastos, pagar servicios o realizar compras en pequeños comercios. La rapidez en la ejecución reduce las fricciones asociadas al efectivo y a otros métodos que requieren validaciones posteriores. Además, la plataforma del BCRP busca ampliar el acceso al ecosistema financiero digital, permitiendo que más personas y negocios, incluso aquellos tradicionalmente excluidos por barreras técnicas o de costos, puedan participar.
En el ámbito empresarial, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, la capacidad de recibir pagos al instante mejora su flujo de caja, disminuye la dependencia del efectivo y reduce riesgos como pérdidas o robos. La interoperabilidad de la red permitirá a los comercios aceptar pagos desde cualquier banco o billetera digital sin tener que gestionar múltiples sistemas, lo que simplificará las operaciones y ofrecerá mayor flexibilidad a los consumidores.