Durante la temporada de bajas temperaturas en México, muchas personas experimentan molestias en huesos y articulaciones, relacionadas con cambios climáticos, humedad y presión atmosférica. Aunque el frío no causa directamente enfermedades óseas, puede intensificar dolores en quienes padecen artritis, desgaste articular o rigidez muscular. Como remedio casero, las bebidas calientes se han popularizado como una opción para aliviar estos malestares.
El descenso de la temperatura provoca la contracción de los vasos sanguíneos, lo que reduce la circulación en músculos y articulaciones, generando rigidez, inflamación y dolor. Además, el frío disminuye la movilidad, agravan-do la sensación de dolor óseo. Aplicar calor, ya sea desde el interior o el exterior del cuerpo, ayuda a relajar los tejidos y mejorar la circulación.
Entre las bebidas calientes recomendadas, destaca el té de jengibre, reconocido por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, que favorecen la reducción de inflamación y mejoran la circulación sanguínea. Consumido caliente, ayuda a disminuir la rigidez y el dolor en áreas como rodillas, espalda y manos.
También son beneficiosos el atole de avena o amaranto, cereales que aportan energía, ayudan a mantener la temperatura corporal y contienen minerales como magnesio y calcio, esenciales para la salud ósea. La consistencia caliente y espesa de estas bebidas favorece la relajación muscular en temperaturas frías.
El té de canela es otra opción popular para combatir molestias relacionadas con el frío. La canela estimula la circulación, posee propiedades antiinflamatorias y genera una sensación reconfortante. Al combinarla con miel, puede aliviar molestias articulares leves y mejorar el bienestar general.
El caldo de huesos, por su parte, es una de las bebidas más completas para este propósito. Rico en colágeno, gelatina y minerales, ayuda a fortalecer articulaciones y tejidos conectivos. Consumido caliente, no solo proporciona calor, sino que favorece la salud de huesos y cartílagos, siendo especialmente recomendable para personas mayores.
Además de escoger la bebida adecuada, es conveniente complementar su consumo con hábitos que contribuyen a reducir el dolor por frío, como mantenerse abrigado, realizar estiramientos suaves, hidratarse correctamente y evitar exposiciones prolongadas a temperaturas bajas.
Es importante aclarar que estas bebidas pueden aliviar molestias ocasionales, pero no sustituyen la atención médica. En casos de dolor persistente, intenso, con inflamación severa, entumecimiento o limitación de movimiento, se recomienda consultar a un profesional de la salud para una evaluación adecuada. La prevención y el tratamiento oportuno son fundamentales para mantener la salud ósea durante el invierno.