Un presunto líder del narcotráfico francés, recluido en la cárcel La Picota en Bogotá, sería quien dirige una red criminal que opera en el sur de Francia, según un reportaje publicado por Le Monde. La investigación revela que desde prisión, este individuo coordina envíos de drogas y actividades ilícitas en Lyon, mediante comunicaciones cifradas y teléfonos móviles. La estructura criminal, detallada en el reportaje, estaría conectando reclutamientos en Bogotá con ejecuciones y ajuste de cuentas en territorio francés.
El señalado, Karim Ben Addi, alias Fiston o El M7, es un ciudadano francés detenido en Colombia y actualmente en La Picota. Fuentes de inteligencia informaron que, pese a su situación de detención, mantiene una influencia activa en las operaciones en Francia, manejando la intimidación, el cobro de deudas y homicidios selectivos, especialmente en barrios como La Duchère, en Lyon.
La investigación policial francesa indica que exmilitares colombianos han sido contactados para colaborar en tareas de seguridad en Europa, trasladándose desde Bogotá a Francia en diciembre de 2024, donde recibieron instrucciones en viviendas y apartamentos temporales. Uno de los casos relevantes sucedió en noviembre de ese mismo año, cuando un colombiano de 32 años denunció en Lyon una conspiración criminal que involucraba la preparación de un asesinato con armas de alto poder, incluyendo fusiles de asalto como AR-15, M16 y Kaláshnikov. La operación, que incluyó la incautación de un arsenal de más de 600 cartuchos y dispositivos de vigilancia, revela una capacidad logística inusual para disputas de barrio.
La red criminal también operaba en ciudades como Valence, Pusignan y Trévoux, alquilando viviendas y vehículos para movilizar a sus integrantes. En octubre de 2024, se reportó un ataque con disparos en Givors contra un objetivo conocido como “el Mexicano”, perpetrado por individuos que simulaban ser policías. La víctima logró salvarse gracias a la intervención en una ventana.
Lo que más alarma a las autoridades es la presunta coordinación desde la cárcel La Picota, donde, según testigos citados por Le Monde, se habrían realizado llamadas y transmisiones en altavoz con instrucciones encriptadas, dificultando su seguimiento por las fuerzas de seguridad. Karim Ben Addi está siendo investigado en Francia y cuenta con órdenes de captura internacional, aunque su proceso de extradición enfrenta obstáculos jurídicos y requiere cooperación bilateral entre México y Francia.