El accidente aéreo ocurrido el 18 de diciembre que cobró la vida del ex piloto de NASCAR Greg Biffle, su familia y otros tres tripulantes, fue investigado por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). Los registros de la caja negra, que contienen unos 31 minutos de audio, revelaron conversaciones en la cabina del avión Cessna 550 durante los minutos previos al siniestro en el aeropuerto de Statesville.
Según el informe preliminar de ocho páginas, la grabación de los diálogos comenzó a las 9:44 horas, casi diez minutos antes de que los motores, operados inicialmente con energía de batería, se pusieran en marcha alrededor de las 9:53, presentando fallas en el proceso. El piloto Dennis Dutton y su hijo, Jack, estaban al mando del avión. El vuelo se inició a las 10:06 bajo reglas IFR con destino a Sarasota, Florida. Antes del despegue, se detectaron indicios de problemas mecánicos, incluido un indicador de empuje en un motor que no funcionaba correctamente, aunque el piloto decidió continuar con la operación.
Durante el ascenso, el avión giró a la izquierda y comenzó a descender desde los 2,200 pies de altura. El copiloto intentó comunicarse con la torre de control en varias ocasiones sin éxito, debido a la carga de trabajo del controlador. A las 10:09, hubo una discusión en la cabina sobre la posibilidad de ascender a una altitud mayor y problemas en los instrumentos de vuelo, específicamente los relacionados con las temperaturas de los motores. Poco después, a las 10:11, el piloto desactivó intencionadamente el pilot auto, presuntamente para intentar controlar la situación.
A las 10:13, la grabación captó un mensaje del copiloto en el que se informó de algunos problemas, diciendo: 'Estamos teniendo algunos problemas aquí'. También se escuchó a un pasajero, presuntamente Biffle, preguntar por la potencia del alternador, a lo cual el piloto respondió que ese era el problema, aunque no se especificó la causa exacta. A las 10:15, el avión comenzó a descender, disminuyendo su velocidad, y sus últimos datos en el GPS indicaron una velocidad de 93 nudos.
Las investigaciones determinaron que el impacto ocurrió contra la primera estación de luces del sistema de aproximación de la pista 28, también dañando árboles cercanos y provocando un incendio que consumió gran parte del fuselaje. La zona presentaba daños visibles, incluidos árboles rotos y ramas quemadas. El piloto, con experiencia de 17,000 horas de vuelo, informó que las condiciones meteorológicas era de viento en calma con llovizna intensa. El informe concluyó que el avión impactó unos metros antes de llegar a la pista, junto a postes y una valla perimetral del aeropuerto.
El trágico saldo fue de siete fallecidos, entre ellos Greg Biffle, su esposa Cristina, sus hijos Ryder, de 5 años, Emma, de 14, además de Craig Wadsworth y los pilotos. Biffle, considerado una leyenda del automovilismo, acumuló más de 50 victorias en su carrera, incluyendo 19 en la Cup Series, y fue campeón en la Trucks Series 2000 y en Xfinity Series 2002.