La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) continúa en Fase I de contingencia ambiental por ozono en la Zona Metropolitana del Valle de México, debido a varios días con calidad del aire calificada como muy mala. La presencia de un sistema anticiclónico sobre la región, temperaturas elevadas y baja dispersión de contaminantes han llevado a prolongar el programa Doble Hoy No Circula y a reforzar las recomendaciones a la población.
Las autoridades advierten que si los niveles de contaminantes superan los 200 puntos del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), se podría activar la Fase II de contingencia, lo que implicaría medidas aún más restrictivas para reducir la exposición de la población y las emisiones de fuentes contaminantes. Sin embargo, esta medida no se ha utilizado desde 1992, cuando duró 22 días durante una crisis.
La Fase II se activa cuando los contaminantes, como ozono (204 ppb o más), PM10 (354 μg/m³) o PM2.5 (150.4 μg/m³), alcanzan niveles peligrosos en el aire. También existe la llamada "Fase II combinada" en situaciones donde dos contaminantes principales mantienen niveles elevados simultáneamente, como ozono mayor a 150 y PM2.5 superior a 140. Esto constituye la máxima alerta en las medidas de emergencia atmosférica.
Los riesgos para la salud en estos escenarios son severos, afectando a toda la población, incluso a quienes no tienen condiciones preexistentes. Entre las afectaciones se incluyen exacerbación de asma, enfermedades cardíacas, dificultad respiratoria, infartos, irritación ocular, dolores de cabeza, alteraciones inmunológicas y riesgo de mortalidad temprana.
Para mitigar el impacto, en Fase II se reducen drásticamente las actividades vehiculares particulares: solo podrán circular el 20% de los autos con hologramas "00" y "0" según terminación de placa, y se prohibirá totalmente la circulación de vehículos con holograma "2". Además, la operación de construcción sin coberturas en lona quedará suspendida.
Se suspenden las actividades escolares en todos los niveles y se cancelan eventos deportivos, culturales o espectáculos al aire libre entre las 13:00 y las 19:00 horas. Se recomienda trabajar a distancia donde sea posible y evitar actividades al aire libre en horarios críticos. Otras sugerencias incluyen no encender velas o cocinar con carbón en espacios cerrados, no fumar, y evitar aerosoles, pinturas o productos con solventes.
Las obras de construcción, remodelación y demolición, así como el almacenamiento de materiales como arena o grava, deben detenerse. Algunos establecimientos que emplean leña o carbón sin control de emisiones también pueden ser clausurados. Hasta el 40% de las plantas de gas y estaciones de gasolina sin sistemas eficientes de vapores podrían cerrar, y la operación de calderas sin control de emisiones en hospitales se reduciría a la mitad.
Las industrias federales y locales están obligadas a reducir en un 60% sus emisiones de partículas y precursores de ozono. Se suspenden tareas de mantenimiento y limpieza con solventes, y las actividades en hornos de cerámica, ladrillos y fundición artesanal deberán detenerse. La Refinería Miguel Hidalgo en Tula operaría solo hasta el 45% de su capacidad, con una disminución del uso de combustóleo en la central termoeléctrica.
Por el momento, la Fase I y el programa Doble Hoy No Circula permanecen vigentes, pero la vigilancia del aire continúa y cualquier incremento en los niveles de ozono o partículas finas podría activar medidas extraordinarias que afectarían movilidad, educación y actividades al aire libre durante toda la jornada.