El informe de Finanzas Públicas del Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres), publicado el viernes pasado, reveló que Chile proyecta un déficit estructural de 3,55% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025. Este resultado representa un incumplimiento en la meta fiscal establecida por el gobierno de Gabriel Boric y genera preocupación en las autoridades del próximo mandato de José Antonio Kast.
Según explicó la Dipres, este desequilibrio se debe a ajustes cíclicos en el precio del cobre y a una disminución en la recaudación tributaria no minera, que alcanzó su nivel más bajo en una década. Economistas consultados por BioBioChile coincidieron en que este déficit es inédito en condiciones de estabilidad política, dado que no ha sido causado por crisis externas como la pandemia, la crisis financiera o el estallido social.
En comparación, el informe previo de la Dipres estimaba un déficit efectivo de 2.8% del PIB (alrededor de 9.5 billones de pesos o 10,94 mil millones de dólares). La diferencia y el aumento en el déficit estructural indican una situación fiscal delicada, con posibles números rojos que bordean los 13.200 millones de dólares para el Estado.
Desde la oposición, políticos criticaron duramente las políticas económicas del gobierno de Boric y advirtieron sobre la difícil situación que enfrentará el próximo gobierno. La diputada Chiara Barchiesi, del Partido Republicano, señaló que 'la próxima administración tiene una carga pesada y debe actuar con firmeza para detener esa tendencia, pues cuando el Estado gasta más de lo que recauda, son las familias las que pagan los costos'.
Su colega Stephan Schubert afirmó que el déficit que dejará Boric es un 'mal ejemplo para el país' y que el nuevo gobierno deberá enfrentar un presupuesto con un déficit mayor al esperado. Como respuesta, el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, informó que su plan inicial incluye recortar 6.000 millones de dólares en gasto público, de los cuales la mitad se implementará en el primer año.
Por su parte, representantes del actual gobierno defendieron su gestión fiscal. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, aseguró que el Ejecutivo ha actuado con 'rigurosidad' en materia tributaria y que han logrado ahorrar aproximadamente 1.000 millones de dólares en intereses. Además, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, destacó que la deuda bruta, que había registrado aumentos en los últimos años, alcanzó el 41.7% del PIB en comparación con el 42.4% estimado anteriormente, manteniéndose dentro de niveles gestionables.