¿Te imaginas caminar por la calle y encontrarte con una escena que conmueve y preocupa al instante? Eso fue exactamente lo que ocurrió en Ixtapaluca, Estado de México, cuando una llamada al 911 alertó sobre una figura tirada a la altura de la iglesia del centro.
Inmediatamente, la Policía Municipal se movilizó y llegó al lugar, donde encontraron a una persona sin signos vitales. La escena fue acordonada cuidadosamente, preservando cada detalle para las investigaciones.
¿Pero qué pasó después? La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) fue alertada y envió a su personal para recabar indicios y abrir una carpeta de investigación oficial. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se le realizará la necropsia de ley. Este procedimiento será crucial para determinar la causa exacta de la muerte y si hubo alguna situación violenta involucrada.
Este incidente no es aislado. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que, en el Estado de México, las muertes violentas y los hallazgos en espacios públicos son cada vez más frecuentes. Zonas urbanas con gran afluencia de personas parecen ser los escenarios recurrentes de estas tristes noticias. Pero, ¿qué puede estar detrás de estos hechos? ¿Es solo una estadística más o hay algo que marcará un antes y un después en la seguridad de la región?