¿Cómo enfrentó Erika Olea las inundaciones en Tianguistenco y qué aprendió la comunidad?

08/12/2025 19:30 | 2 min de lectura

¿Cómo enfrentó Erika Olea las inundaciones en Tianguistenco y qué aprendió la comunidad?

¿Alguna vez te preguntaste qué pasa cuando la naturaleza desborda sus límites y las comunidades deben actuar rápido? En Tianguistenco, Edomex., la alcaldesa Erika Olea de la Torre enfrentó esa realidad con acciones concretas y un liderazgo que marcó la diferencia.

El pasado 8 de diciembre, en el Teatro Lupita, frente a un centenar de habitantes, Olea de la Torre compartió su Primer Informe de Gobierno, reconociendo los momentos difíciles que vivieron. La temporada de lluvias de junio a octubre de 2025 fue una de las más devastadoras en años, con días en los que la lluvia no cesó, desbordando ríos y causando daños sin precedentes.

El primer golpe fue en junio, con las inundaciones en Tlacuitlapay Ahuatenco, provocadas por el desbordamiento del río Mazacalcoy. La fuerza del agua arrasó con casas y afectó más de cinco kilómetros de calles, carreteras y cosechas. La situación empeoró en septiembre en San Pedro Tlaltizapán, donde más de 500 hectáreas agrícolas quedaron sumergidas, dañando viviendas e infraestructura vital.

¿Cómo respondió su gobierno? De inmediato, con un despliegue coordinado de fuerzas federales, incluyendo la 22a Zona Militar, Guardia Nacional, y varias entidades del gobierno estatal y federal, como la Secretaría del Agua, CONAGUA, y Protección Civil. La acción conjunta fue fundamental para atender cada contingencia.

Pero no solo las instituciones actuaron; la comunidad también demostró su espíritu solidario. Voluntarios, organizaciones y los propios empleados municipales trabajaron sin descanso en limpieza, desazolve, remoción de lodo y reparación de calles y cauces, usando 24 mil costales para reforzar zonas vulnerables.

Además, se entregaron apoyos directos a las familias afectadas: despensas, botas, tinacos y kits de limpieza, junto con maquinaria especializada y pipas de agua potable para garantizar el acceso a agua limpia. La salud también fue prioridad, con campañas de vacunación y distribución de medicamentos, cuidando el bienestar de todos.

Erika Olea subrayó que su administración no solo actuó en el momento crítico, sino que ya trabaja en planes de prevención y protección para que futuras emergencias sean aún más controladas. Ella misma afirmó: “He acompañado a las familias afectadas, escuchado sus preocupaciones y trabajado con los equipos de emergencia para dar respuestas inmediatas”. Esto refleja su compromiso real con las comunidades, porque en la adversidad, la unión y la acción rápida salvan vidas.

¿Y tú, qué lecciones tomas de esa experiencia? La historia de Tianguistenco y su liderazgo nos deja claro que, ante la fuerza de la naturaleza, estar preparados y unidos puede marcar la diferencia entre la catástrofe y la esperanza.

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