¿Alguna vez te has preguntado cómo se localizan a personas desaparecidas en medio de un mar de información y pistas? La historia de Mary Beabey, de 10 años, y Sabine Yohumi, de 16, es un ejemplo claro de la coordinación y el esfuerzo que se necesita para salvar vidas.
Todo comenzó cuando la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de Nezahualcóyotl activó de inmediato los protocolos de búsqueda tras recibir un reporte de su desaparición. Se realizaron entrevistas con familiares, recorridos en tierra, investigaciones con la Unidad de Investigación del Delito y análisis de medios digitales. Pero, ¿qué llevó a los investigadores a encontrar nuevas pistas?
Las indagatorias revelaron que ambas menores habrían sido contactadas por un hombre a través del videojuego Roblox. Este contacto en línea las habría motivado a desplazarse hasta Campeche, un estado lejano. Se verificó un domicilio relacionado con el caso en colaboración con las autoridades de Campeche, pero lamentablemente no se encontró a las jóvenes allí.
La historia dio un giro cuando, gracias a un nuevo dato proporcionado por un familiar, las autoridades lograron acortar la distancia. La clave fue una pista que llevaron a las inmediaciones de la TAPO, la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente, donde las menores fueron localizadas aparentemente provenientes del estado de Campeche.
¿Y qué pasó después de su localización?
Las menores recibieron atención inmediata por parte de personal especializado, quienes les brindaron acompañamiento y las canalizaron a las instancias correspondientes para su resguardo y seguimiento, siempre siguiendo los protocolos de protección.
Este caso demuestra que, con el trabajo en conjunto de distintas instituciones —como la Fiscalía Especializada, la COBUPEM y la Policía— y la colaboración familiar, es posible dar con personas desaparecidas y proteger su bienestar. La búsqueda continúa, pero la esperanza y el esfuerzo lograron traer a estas jóvenes a casa con vida.