¿Alguna vez has presenciado un incendio que parecía imparable? El pasado sábado 17 de enero de 2026, esa situación se dio en el barrio de Santa María Caliacac, en Teoloyucan, Estado de México.
Todo empezó cuando automovilistas y vecinos que transitaban por la carretera Teoloyucan-Huehuetoca vieron las intensas llamas devorar un pastizal y una pequeña bodega. Sin dudarlo, alertaron a los servicios de emergencia, activando una rápida respuesta.
Las autoridades de Protección Civil llegaron justo a tiempo. Gracias a su eficaz intervención, lograron controlar las llamas antes de que se extendieran más y causaran un mayor daño o pusieran en riesgo a la comunidad.
Lo mejor de todo: no hubo personas lesionadas. Este incidente deja en evidencia la importancia de una respuesta rápida y coordinada ante emergencias. ¿Te imaginas qué habría pasado si nadie hubiera actuado a tiempo? La labor de los bomberos y la comunidad de Teoloyucan fue clave para evitar una tragedia mayor.