¿Alguna vez pensaste que un día podría llenarse de tanta alegría, cariño y sorpresas? En Metepec, el Día de Reyes se convirtió en una experiencia que dejó huella en cada niño, niña y familia que participó.
La Ruta de los Reyes Magos en Metepec sorprendió a todos con una iniciativa pensada para llevar sonrisas y esperanza a cada rincón del municipio.
Todo comenzó en San Jerónimo Chicahualco, donde se dio el banderazo oficial a esta celebración llena de vida. Entre risas, pizza, rosca de Reyes, dulces, juguetes, rifas y bicicletas, las familias vivieron una tarde de fiesta y convivencia. Ver a los pequeños disfrutar de cada momento fue el mejor estímulo para seguir adelante con este compromiso social.
Luego, en Rancho San Lucas, la alegría continuó a lo grande. Los niños bailaron, cantaron y rieron a carcajadas, rodeados de un ambiente familiar y cálido. No faltaron las tradiciones como la pizza y la rosca, que compartieron en un espacio donde la unión y la felicidad fueron los protagonistas.
Y claro, los regalos no se hicieron esperar. En ambos puntos, nadie se quedó sin su juguete. La entrega fue organizada, emotiva y llena de espíritu solidario, demostrando que al compartir, el corazón se llena aún más.
Pero esto no termina aquí. La Ruta de los Reyes Magos en Metepec seguirá visitando diferentes zonas del municipio, llevando no solo juguetes, sino también momentos de unión, esperanza y alegría. Estas acciones fortalecen el tejido social y recuerdan que trabajar por las familias es una tarea constante.
Ver las expresiones de felicidad en los rostros de los niños y niñas motiva a seguir construyendo un Metepec más cercano, solidario y lleno de luz. Porque en cada sonrisa se refleja el verdadero espíritu del Día de Reyes, una celebración que une corazones y despierta sueños.