Los polvorones son un dulce tradicional que combina una textura crujiente, suavidad y un aroma irresistible, ideal para la merienda escolar o cualquier momento en que busques un snack reconfortante. La elaboración en casa es sencilla y requiere ingredientes básicos como harina, manteca y azúcar, logrando un producto dorado, fragante y lleno de sabor en aproximadamente 45 minutos, según informa Larousse Cocina.
La manteca proporciona suavidad y una textura que se deshace en la boca, mientras que la harina aporta estructura. El azúcar confiere dulzura y una ligera caramelización al hornearse. La ralladura y el jugo de naranja añaden aroma y frescura, creando un sabor más complejo y equilibrado. Los huevos actúan como aglutinantes, aportando cohesión y evitando que los polvorones se quiebren fácilmente. El bicarbonato y el polvo para hornear aseguran que tengan una textura ligera y esponjosa.
El resultado es un polvorón con un exterior crujiente y un interior delicado y suave. Se puede personalizar el snack acompañándolo con chocolate, espolvoreando azúcar glas o presentándolo en moldes divertidos, conservando la esencia de la receta tradicional pero con un toque creativo. La combinación de sabores cítricos, dulces y aromas frescos hacen que cada bocado sea equilibrado y delicioso.
Presentar estos polvorones en diferentes formas o con rellenos aporta sorpresa y modernidad, manteniendo la tradición pero adaptándose a gustos contemporáneos. Este dulce, fácil de preparar en casa, es una opción práctica y deliciosa para completar la lonchera escolar o disfrutar en cualquier momento del día.