¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando la violencia devastadora se desborda en nuestro entorno? En Nezahualcóyotl, una denuncia de la brutal agresión con arma blanca a una mujer reveló un caso que movilizó a las autoridades y puso en evidencia la gravedad de la violencia de género en el Estado de México.
Era una tarde como cualquier otra en la colonia La Perla, ubicada al Oriente del municipio. Sin embargo, para la mujer herida, ese día cambió para siempre. La encontraron tirada en la calle Oriente 14 y Norte 3, con heridas profundas en cuello, labios, nariz, pecho, antebrazos y muñecas. La gravedad de sus lesiones alertó a los vecinos y a la policía, que llegaron rápidamente al lugar.
¿Quién sería el responsable? La investigación pronto reveló que el agresor era Sergio N., de 42 años, quien resultó ser su excuñado. La Fiscalía indicó que Sergio intentó huir tras el ataque, pero fue interceptado en la Avenida Tepozanes durante un operativo policial. Al realizarle una inspección, le encontraron un arma blanca con manchas de sangre, la misma que había utilizado en la agresión.
La rápida intervención permitió detenerlo y ponerlo a disposición de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género. Un juez dictó su vinculación a proceso y le impuso prisión preventiva justificada por intento de homicidio calificado. La justicia comienza a dar un primer paso en medio de la angustiosa situación.
Por su parte, la víctima fue atendida de urgencia y trasladada a un hospital de la zona, donde recibió atención especializada. La comunidad y las autoridades se mantienen vigilantes ante la gravedad del acto y la necesidad de prevenir más casos como este.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo testigos de episodios como el de Nezahualcóyotl? La respuesta está en actuar con firmeza y recordar que la violencia de género no puede ser tolerada bajo ninguna circunstancia. La justicia y la protección a las víctimas deben ser una prioridad en cada rincón del país.