¿Alguna vez te preguntaste cómo una organización criminal puede seguir funcionando desde dentro de una cárcel? En Paraná, esa pregunta tiene respuestas contundentes tras un fallo judicial que sacudió el mundo del narcotráfico en la región.
Este jueves, el juez Federal Nº1, Leandro Ríos, procesó a 14 personas, incluyendo a Daniel Andrés Celis, conocido como “Tavi”. La acusación: liderar una red de narcotráfico desde la cárcel de Entre Ríos. Pero lo que más sorprende es cómo Celis, alojado en la Unidad Penal Nº1 de Paraná, preservó su comando.
Según el fallo, “Tavi” ordenaba, coordinaba encuentros y diagramaba operaciones desde dentro del penal, controlando el flujo de drogas y dinero. Era tal su influencia que incluso utilizaba a una menor para facilitar ingresos y ventas en la cárcel. La organización criminal no solo operaba fuera, sino que también manejaba sus operaciones desde adentro.
La investigación, impulsada desde mayo de 2024 por la Dirección de Toxicología de la Policía de Entre Ríos, utilizó tareas de inteligencia y escuchas telefónicas para desenmascarar la estructura. Se descubrió que Celis era la cabeza de la red, con colaboradores jerárquicos como su hijo, Teuco Román Celis, quien cumplía funciones de distribución y logística en distintos puntos de Paraná.
Otros nombres clave en la organización son Carlos Correay y Marcos Correa, encargados de suministros, además de Pablo Ruiz Díaz y Magali Páez, quienes se ocupaban del traslado y la venta de drogas. La red también contaba con Nicolás Lencina y Rita Espíndola—pareja de Celis—además de Carla Garay, quien administraba las finanzas, y en cuyo domicilio se incautó una máquina contadora de billetes.
Lo que revela la investigación es una economía paralela de proporciones inmensas. La cuenta de Mercado Pago de Celis recibió más de 72 millones de pesos en un año, con movimientos no justificables. Teuco Celis, por su parte, acumuló más de 50 millones en ese mismo período. Estos montos superan ampliamente sus ingresos legales y evidencian un negocio sistemático y profesional.
El 23 de octubre de 2025, en una serie de allanamientos, se incautaron 1.342,61 gramos de marihuana, 235,28 gramos de cocaína, más de 8 millones de pesos, además de armas—una con numeración limada—balanzas, bolsas, recortes de nylon y dispositivos electrónicos que ahora están en análisis.
Se descubrió también que los acusados tenían información avanzada sobre los operativos, lo que llevó a una denuncia por posible filtración de secretos internos del Poder Judicial. Todo esto reforzó la gravedad del caso, que evidencia una estructura delictiva con comunicación eficiente y uso de canales financieros alternativos para lavar el dinero.
El juez Ríos, tras analizar las pruebas, consideró que existía una asociación ilícita con una logística demoledora. Por eso, ordenó la prisión preventiva para la mayoría de los imputados, justificando el riesgo de fuga y la complejidad de la red.
Entre los procesados están Daniel Andrés Celis, Teuco Román Celis, Magali Páez, Pablo Ruiz Díaz, y otros tantos con roles específicos en la organización. La resolución también dictó embargos millonarios: 9.360.000 pesos para “Tavi” y 7.020.000 para los demás, en consonancia con el alcance de sus operaciones ilegales.