El Consejo Presidencial de Haití presentó su renuncia este sábado en Puerto Príncipe, tras casi dos años en funciones caracterizados por el incremento de la violencia, la crisis política y el deterioro de la economía del país. La transferencia de poder hacia el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé fue formalizada en una ceremonia oficial, en la que los nueve miembros del consejo destacaron la necesidad de priorizar la seguridad y la estabilidad institucional.
Durante el acto, Laurent Saint-Cyr, presidente saliente del Consejo, subrayó la importancia de dejar de lado intereses personales para avanzar en la recuperación del orden y la democracia en Haití. Saint-Cyr también rechazó presiones para destituir al primer ministro y afirmó que es urgente garantizar un ambiente de paz para que la población pueda disfrutar de los derechos democráticos.
Fils-Aimé, quien asumirá formalmente el cargo, expresó su compromiso de ejercer la autoridad del Ejecutivo con respeto a las instituciones y en beneficio del país, resaltando la importancia de poner a Haití en primer lugar. Además, el primer ministro agradeció la labor del Consejo y destacó el compromiso del ex presidente Laurent Saint-Cyr, reconociendo su papel en la estabilidad del Estado.
La situación en Haití se ha agravado en las últimas semanas, con el despliegue de un buque de guerra y barcos de la Guardia Costera de Estados Unidos cerca de Puerto Príncipe, en marco de la Operación Lanza del Sur, con el fin de contrarrestar el control de las pandillas, que según la ONU, dominan el 90% de la capital.
El Consejo fue establecido en abril de 2024, tras las negociaciones entre líderes regionales y Estados Unidos, en respuesta al asesinato del expresidente Jovenel Moïse en 2021. Desde entonces, Haití ha enfrentado una escalada en la violencia de pandillas que provocó el cierre del principal aeropuerto internacional durante meses y una marcada crisis social y económica.
Previo a su renuncia, algunos miembros del Consejo propusieron reemplazar al primer ministro, una iniciativa que fue rechazada tanto por actores nacionales como internacionales, incluyendo Estados Unidos, que incluso revocó visas a varios consejeros y un ministro del gabinete.
En el plano económico, Haití registró un crecimiento negativo del 4.2% en 2024, seguido de una contracción del 2.7% en 2025. La crisis ha llevado a la pérdida de más de 12 mil empleos en el sector textil y a un incremento en la población en inseguridad alimentaria, que pasó de 4.5 a 5.7 millones en menos de dos años. Además, solo se utilizó el 25% del presupuesto destinado a inversión y no se presentó una estrategia económica clara para el país.
El primer ministro Fils-Aimé afirmó que, pese a todos estos desafíos, el Consejo ha abierto un camino hacia una gobernanza que considera las dificultades electorales y de seguridad del país. Sin embargo, el futuro político sigue siendo incierto. Analistas y organismos internacionales advierten que definir el próximo liderazgo es fundamental para restaurar la legitimidad institucional y facilitar operaciones internacionales.
En medio de este contexto, las negociaciones continúan, mientras Haití busca recuperar el control territorial y avanzar hacia soluciones políticas y sociales. La población, afectada por la violencia y la pobreza, expresa su deseo de un nuevo rumbo. André Joseph, un vendedor ambulante desplazado por la violencia, manifestó su alivio por la salida del Consejo y su esperanza en un cambio que permita al país salir de la crisis.
Este proceso de salida del Consejo Presidencial refleja uno de los momentos más críticos en la historia reciente de Haití, marcado por la presión internacional, la ausencia de avances significativos y un marcado deterioro social y económico.