Los picos de temperatura representan un riesgo para la salud de los animales domésticos, especialmente en épocas de calor extremo. Expertos veterinarios recomiendan incrementar la ingesta de alimentos ricos en agua para mantener a los perros hidratados y prevenir complicaciones relacionadas con la deshidratación durante los días calurosos.
La incorporación de frutas y verduras naturales, como melón, pepino, zanahoria y sandía, puede ayudar a mantener en equilibrio la temperatura corporal del animal, siempre bajo supervisión veterinaria. Estos ingredientes aportan hidratación, vitaminas y fibra, además de ser opciones bajas en calorías y con efectos refrescantes.
Entre las recomendaciones, se sugiere ofrecer pequeñas porciones de melón (sin semillas ni cáscara) para potenciar la hidratación y mejorar la salud de la piel y pelaje. El pepino, con más del 90% de contenido de agua, es una opción ideal, siempre cortado en rodajas finas y sin semillas. La sandía, por su alto valor hídrico y bajo contenido calórico, también resulta beneficiosa, al igual que la zanahoria, que aporta fibra y betacarotenos.
Asimismo, el caldo de pollo natural a temperatura ambiente puede facilitar la ingesta de líquidos, evitando el uso de ingredientes peligrosos como sal, ajo o cebolla, que pueden provocar intoxicaciones o problemas digestivos en las mascotas.
Es fundamental que cualquier cambio en la dieta se realice tras consultar con un veterinario, especialmente en animales con antecedentes de problemas digestivos o insuficiencia renal. La dosis, frecuencia y tipo de alimentos deben ajustarse de acuerdo con las condiciones de salud del animal y sus necesidades específicas.
Aunque estos alimentos ayudan a complementar la hidratación, la fuente principal debe seguir siendo el agua limpia y fresca, accesible las 24 horas del día. En casos de deshidratación grave, la intervención veterinaria es imprescindible, ya que ningún alimento puede sustituir la atención profesional en estas situaciones.
Las autoridades recomiendan evitar el uso de semillas o cáscaras en frutas, así como ingredientes como sal, ajo o cebolla en las preparaciones caseras, para prevenir riesgos de obstrucciones intestinales y intoxicaciones. La medida más efectiva para proteger a las mascotas del golpe de calor es proporcionarles un ambiente fresco, sombra y agua siempre disponible durante las altas temperaturas en México.