¿Alguna vez imaginaste que un acto simbólico podría poner en jaque la autoridad municipal? En Atizapán de Zaragoza, una de las ciudades más pobladas del Estado de México, esa escena sucedió en plena presentación del Bando Municipal 2026.
Durante un acto oficial, la segunda síndica, Leylany Richard, rompió con la formalidad y apareció en la foto institucional usando una máscara de Salvador Dalí. ¿El objetivo? Llamar la atención sobre supuestas irregularidades en el gobierno local. ¿Pero qué motivó a Richard a tomar una acción tan inesperada?
La funcionaria, militante de Morena, declaró que su gesto no fue para provocar, sino para despertar conciencias. Explicó que la máscara simboliza a los ciudadanos ignorados por el gobierno. ‘Vengo a denunciar pacíficamente la corrupción, la simulación política y las prácticas opacas’, afirmó Richard.
La imagen se viralizó rápidamente en redes sociales, donde usuarios la interpretaron como una denuncia pública contra la gestión del alcalde Pedro Rodríguez. Pero, ¿qué pasa en un municipio que alberga a más de 523 mil personas, según el Censo 2020 del INEGI?
La percepción de corrupción en las administraciones municipales del país está en aumento. La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2023 revela que el 83.1 por ciento de los mexicanos creen que la corrupción es frecuente o muy frecuente en su estado.
¿Y en Atizapán? Hasta ahora, el ayuntamiento no ha emitido ninguna postura oficial ni abierto investigaciones internas relacionadas con las acusaciones. En cambio, organizaciones civiles y ciudadanos en redes sociales exigen que, si hay irregularidades, se presenten denuncias formales ante el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) y la Fiscalía Anticorrupción.
¿Será esta acción de Leylany Richard el comienzo de una mayor transparencia o solo un acto simbólico? La espera ahora está en manos de las autoridades y de la ciudadanía que clama por un cambio real.