La minería en México se encuentra en una de sus fases más peligrosas, marcada por la presencia de organizaciones criminales que manipulan, extorsionan y derrocan en yacimientos estratégicos. La reciente violencia en el sector, incluyendo el secuestro y asesinato de mineros de Vizla Silver en Concordia, Sinaloa, expone el control ilícito que estas agrupaciones ejercen en varias regiones del país, afectando la producción, el empleo y la seguridad local.
Desde hace años, los cárteles han diversificado sus actividades hacia la minería, motivados por la rentabilidad que ofrecen minerales específicos, que además facilitan lavados de dinero y exportaciones clandestinas. La industria minera mexicana genera aproximadamente 330 mil millones de pesos anuales, emplea a más de 400 mil personas y representa el 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB), según datos de la Universidad Autónoma de Coahuila.
El mapa de influencia criminal revela disputas por control de recursos en varias regiones. En el norte, cárteles como Los Chapitos, Cártel de Caborca, Los Salazars y CJNG controlan minas en Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas y Sinaloa. En el centro y sur, grupos como la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios imponen su presencia, principalmente en Guerrero, Michoacán y Oaxaca, además del control sobre la minería de mercurio en Querétaro.
Entre los minerales más codiciados por el crimen organizado se encuentran siete en particular, por su alto valor y demanda global, así como la facilidad para su tráfico clandestino y su integración en mercados legales:
1. Oro: Debido a su alta demanda y facilidad para mezclarse con productos legales, el oro es uno de los blancos preferidos del crimen organizado. Hasta un 9% del oro producido en México podría tener origen ilegal, según un informe de 2016 citado por Insight Crime.
2. Plata: México es uno de los principales productores mundiales, especialmente en estados como Sonora, Zacatecas y Durango, donde grupos como Los Salazar y CJNG controlan y extorsionan en yacimientos de plata.
3. Cobre: Con gran valor en el mercado internacional y esencial para la industria eléctrica, el cobre es robado en grandes volúmenes, principalmente por grupos como Los Chapitos.
4. Litio: Mineral estratégico para baterías y tecnología, controlado en el norte por la delincuencia organizada debido a la baja vigilancia y alta demanda global.
5. Mercurio: Material clave para la extracción de oro ilegal, que el CJNG exporta a países como Colombia, Venezuela y Bolivia.
6. Barita: Utilizada en la industria petrolera, su explotación en regiones del país está en manos de La Mayiza y CJNG, vinculadas a redes de exportación y extorsión.
7. Hierro: Esencial para la siderurgia, ha sido controlado en distintas temporadas por los Caballeros Templarios, que dominan minas y rutas en el sur del país.
La relativa facilidad con que estos minerales se integran en la economía legal, junto con la baja presencia de vigilancia estatal y su alta rentabilidad, hacen que la minería mexicana sea un mercado estratégico para el crimen organizado, lo que representa una amenaza significativa para la seguridad y la economía de las comunidades afectadas.