¿Te imaginas cuánto podría ganar en 2026 si el salario mínimo se eleva significativamente? Esto es exactamente lo que el Gobierno de Gustavo Petro está preparando para el próximo año, y la noticia está generando mucha expectativa.
En 2025, el salario mínimo actual es de $1.423.500, pero las autoridades ya tienen en mente una propuesta audaz: elevarlo a $1.800.000 para 2026, incluyendo el auxilio de transporte. Una cifra que, sin duda, marcará un cambio en las condiciones laborales del país.
Pero, ¿cómo planea el Gobierno lograr que las empresas acepten este aumento sin poner en riesgo la economía? El ministro del Interior, Armando Benedetti, fue claro al señalar que también hay estrategias de incentivos, especialmente dirigidos a las pequeñas y medianas empresas, las Pyme. Además, el propio presidente Gustavo Petro anticipó que en el último año de su administración se implementará un 'buen decreto de elevación del salario mínimo', lo que indica un compromiso firme con esta política.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, destacó que acompañar este ajuste con apoyo a las empresas es prioritario. Mencionó la política de subsidios tributarios y el programa 'Empleos para la Vida', que en los últimos dos años ha entregado cerca de 500 mil millones de pesos en incentivos. Estas ayudas cubren entre el 30% y el 35% del salario mínimo, favoreciendo la incorporación al mercado laboral de jóvenes, mujeres víctimas de violencia y personas con discapacidad.
¿De qué depende la cifra definitiva del aumento? Sanguino explicó que las variables consideradas son la inflación causada, la inflación esperada y el índice de productividad, con datos provistos por el Dane, el Ministerio de Hacienda, el Banco de la República y su propio ministerio. Además, puntualizó que aún no hay una proyección formal, ya que analizarán las cifras y harán público el porcentaje en diciembre, cuando se instale la Comisión de Concertación.
¿Y qué dicen los actores sobre este posible incremento? Algunos gremios, como la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), expresaron inquietudes sobre el impacto en la inflación y el empleo. Sin embargo, Fabio Arias, presidente de la CUT, afirmó que los sindicalistas proponen un aumento mínimo del 10%, argumentando que la economía colombiana lo soporta sin perjudicar la estabilidad.
El plan también incluye políticas para formalizar el trabajo y apoyar a los trabajadores independientes. Sanguino resaltó el impulso al trabajo independiente, con protección social para 500 mil trabajadoras domésticas y 400 mil trabajadores de plataformas digitales. El objetivo del Gobierno es reducir la precarización laboral, luchar contra la intermediación ilegal y ampliar la protección social, todo ello para mejorar las condiciones de millones de colombianos.
¿Será posible un aumento salarial que beneficie a todos sin afectar la economía? La respuesta se decidirá en las próximas semanas, pero lo que está claro es que el debate está en marcha, y las decisiones que tomen definirán el camino para el salario mínimo en 2026.