El exalcalde de Medellín y aspirante presidencial, Daniel Quintero, acusó al abogado y candidato Abelardo de la Espriella de tener presuntos nexos con organizaciones criminales, tras difundirse audios en los que se mencionan pagos de sobornos y vínculos con narcotraficantes y paramilitaros. Quintero publicó estas declaraciones en su cuenta de X, calificando la situación como "el colmo" y señalando una supuesta relación de De la Espriella con Juan Carlos "el Tuso" Sierra, extraditado a Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico y la parapolítica.
En uno de los audios revelados, Sierra menciona a De la Espriella en un contexto de pagos ilegales, afirmando que "todos comían plata, pero él me pidió un millón de dólares porque la mitad la pagaba". Cuando se le pregunta quién era la persona, Sierra responde: "Abelardo de la Espriella". La grabación también sugiere la existencia de pruebas documentales, incluyendo una contabilidad de aproximadamente cuatro mil millones de pesos relacionados con supuestas ganancias ilícitas.
Además, Quintero afirmó haber presentado una grabación adicional en la que miembros del entorno de De la Espriella admiten haber entregado 760 millones de pesos en sobornos a congresistas, con la finalidad de influir en la aprobación de leyes y modificar decisiones legislativas.
El exmandatario local cuestionó la permanencia pública de De la Espriella, acusándolo de haber construido su fortuna con la complicidad de criminales, narcotraficantes y asesinos en Colombia, y de pagar sobornos a altos funcionarios, aseverando que esas acciones constituyen corrupción grave.
Quintero concluyó preguntando: "¿Cuántos más escándalos se necesitan para que Abelardo y la Espriella renuncien?", y subrayó la importancia de que las autoridades investiguen a fondo estas denuncias y pruebas.
Hasta el momento, Abelardo de la Espriella no ha emitido ninguna respuesta oficial sobre las acusaciones presentadas por Quintero, mientras que la controversia sobre la influencia de actores criminales en la política y justicia colombiana continúa intensificándose.