¿Alguna vez te imaginaste que en pleno siglo XXI, pacientes con cáncer en México podrían enfrentarse a la falta de medicamentos esenciales? Esa realidad ya es un hecho en el Hospital Regional 251 del IMSS, ubicado en Metepec, Estado de México.
Pacientes oncológicos y sus familias no dudaron en denunciar una situación alarmante: un grave desabasto de medicinas que amenaza la continuidad de sus tratamientos contra distintos tipos de cáncer. La tensión crece ante la falta de respuesta oficial y la sensación de abandono por parte de las autoridades.
Desde hace al menos un mes, no hay Sunitinib en el hospital, un medicamento fundamental para tratar tumores del estroma gastrointestinal, carcinoma de células renales avanzado, cáncer metastásico, incluso en tratamientos adyuvantes post cirugías de alto riesgo y tumores neuroendocrinos pancreáticos. Sin esta medicina, las familias temen que los pacientes puedan perder avances importantes en su lucha contra la enfermedad.
La señora Ana Rodríguez López, una de las tantas personas afectadas, compartió que ha recorrido diversos lugares en busca de este medicamento, pero sin éxito. Ella enfatizó: “No hay medicamento y no hay alternativa”. Su situación es parte de un problema que no solo afecta a ella, sino a toda una comunidad vulnerable.
Lo más preocupante: en la farmacia del propio hospital se les ha dicho que no hay insumos disponibles y que no saben cuándo llegará el próximo lote. Como resultado, muchos pacientes enfrentan la interrupción de sus esquemas terapéuticos o se ven forzados a buscar opciones privadas, que muchas veces son inalcanzables por sus altos costos.
Un familiar, que solicitó mantener su identidad en reserva, alertó que perder semanas en el tratamiento puede ocasionar retrocesos irreparables en la salud de quienes luchan contra el cáncer. La crisis, además, no es nueva; lleva meses en aumento y genera cuestionamientos sobre la gestión del abasto en el IMSS, especialmente en el Estado de México, una de las regiones con mayor demanda de atención médica.
Frente a esta grave situación, los afectados exigen la intervención inmediata del director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, para garantizar el suministro urgente de medicamentos oncológicos. Muchos piden que se priorice la vida y la esperanza de quienes enfrentan la batalla contra el cáncer en un momento tan vulnerable. ¿Hasta cuándo será la espera para quienes confían en la salud pública?