Al menos 30 personas perdieron la vida en la región himalaya de Jammu y Cachemira, al noroeste de India, debido a inundaciones y deslizamientos de tierra causados por intensas lluvias, informaron las autoridades locales este miércoles. Las víctimas fueron arrastradas por las aguas que cubrieron una carretera que conduce al templo hindú de Vaishno Devi, según un responsable de los equipos de rescate. Estos fenómenos naturales son frecuentes en el norte de India durante la temporada del monzón, que va de junio a septiembre. Científicos advierten que el cambio climático, sumado a un desarrollo de infraestructura mal planificado, ha incrementado la frecuencia y gravedad de estos eventos extremos. El martes, nuevas lluvias intensas afectaron la parte india de Cachemira, provocando la rápida crecida de los ríos y el desbordamiento de varias viviendas. El primer ministro Narendra Modi expresó su profunda consternación por las pérdidas humanas. El representante del estado en la región, Manoj Sinha, informó que más de 5,000 personas fueron evacuadas el miércoles por la tarde y que el ejército fue movilizado para brindar ayuda. Debido a las precipitaciones, las escuelas en la zona fueron cerradas y las operaciones de rescate enfrentaron dificultades por las comunicaciones prácticamente rotas. El río Jhelum, principal en Jammu y Cachemira, superó los niveles de alerta, especialmente en Srinagar, la ciudad principal.