La creciente carga de los intereses de la deuda pública en Colombia impacta de manera significativa las finanzas del Estado, reduciendo el margen para inversión y programas sociales. Según el análisis del Observatorio Fiscal, la mayor proporción de gastos en intereses, en lugar de amortización de capital, se ha observado desde 2018, con un incremento marcado desde 2021. Esto genera mayor rigidez presupuestal y mayores costos en la estabilización de la deuda, especialmente en un contexto de tasas de interés elevadas y alta volatilidad cambiaria. La deuda del Gobierno Nacional Central sigue en niveles superiores a los previos a la pandemia, con un crecimiento en la deuda bruta y una reducción en la deuda neta entre 2024 y 2025, resultado posiblemente de estrategias de manejo financiero o aumento en activos. La decisión de financiarse en pesos o dólares no es neutral; los créditos en moneda local implican riesgos cambiarios y mayores tasas de interés, mientras que endeudarse en dólares puede encarecer rápidamente el servicio de la deuda ante una devaluación. Desde 2021, tanto las tasas en pesos como en dólares han aumentado significativamente, lo que proyecta mayores pagos de intereses en los próximos años y presiona aún más el presupuesto nacional, advierte el informe.