El ministro del Interior del régimen chavista, Diosdado Cabello, acusó este lunes que la reciente detención del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa se debió a un supuesto incumplimiento de las condiciones impuestas tras su salida de prisión. La familia de Guanipa denuncia que fue interceptado en la vía pública por hombres armados no identificados, sin una orden judicial oficial, en un procedimiento irregular y sin presencia de funcionarios de la autoridad.
Durante su rueda de prensa semanal como secretario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Cabello afirmó que el Ministerio Público solicitó la revocatoria de la medida de libertad tras la reaparición pública de Guanipa y su participación en actividades políticas, pese a las restricciones legales. Según el funcionario, 897 personas han sido liberadas desde diciembre pasado, pero Guanipa fue reincorporado a la detención por violar las condiciones de su libertad, que, según su versión, incluían la prohibición de declarar a medios y participar en caravanas.
La versión oficial contrasta con la denuncia familiar, que asegura que Guanipa fue detenido en una operación sin seguimiento legal ni notificación formal. Ramón Guanipa, hijo de exdiputado y líder opositor, afirmó que hombres armados, sin uniformes ni insignias, interceptaron el vehículo en el que se desplazaba su padre, golpearon el automóvil y se lo llevaron a la fuerza, sin entregar información sobre su paradero.
Vente Venezuela informó que Guanipa está detenido en una sede de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas. La organización política señala que su liberación fue temporal y que enfrenta una nueva detención pese a cumplir con las medidas cautelares que solo limitaban su salida del país y su obligación de presentarse ante tribunales cada 30 días.
Tras su excarcelación el domingo, Guanipa llamó a un proceso político basado en la verdad y expresó su deseo de una Venezuela libre y reconciliada. Pocas horas después, fue readmitido en prisión, una acción que Cabello atribuye a su actividad mediática y participación en actividades políticas.
Desde Washington, la líder opositora María Corina Machado condenó lo ocurrido y calificó la detención como un secuestro. Criticó el argumento oficial y cuestionó la libertad de expresión de los activistas excarcelados. Machado advirtió que en Venezuela aún hay 644 personas detenidas por razones políticas, incluyendo 187 militares, y denunció un patrón sistemático de violaciones a los derechos humanos, con más de 20,000 detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales.
La tensión en Venezuela continúa creciendo, mientras la oposición exige transparencia y respeto a los derechos humanos, en medio de una crisis política que parece escalar con cada acción del régimen.