El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su profunda decepción tras la decisión de la Corte Suprema de invalidar los aranceles que implementó durante su mandato. La sentencia, emitida por una mayoría conservadora de seis votos contra tres, confirmó que la ley de 1977, conocida como la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), no otorga al presidente la facultad de imponer aranceles comerciales.
Trump, quien nominó a dos de los jueces que votaron en contra, reaccionó con fuertes declaraciones, acusando sin presentar pruebas que el tribunal estuvo influenciado por intereses extranjeros. En sus declaraciones a la prensa, afirmó sentirse avergonzado de ciertos miembros del tribunal y criticó la falta de valentía para tomar decisiones que beneficien a su país.
La decisión representa un revés para la política arancelaria adoptada por Trump al llegar a la Casa Blanca y genera un impacto importante en la discusión sobre los poderes del ejecutivo en temas comerciales y de comercio internacional.
Esta noticia se desarrolla en medio de un contexto de debate sobre las facultades presidenciales y las implicaciones de la postura judicial respecto a las medidas proteccionistas implementadas en los años recientes.