El gobierno municipal de Ecatepec, Estado de México, confirmó la aceptación oficial de la resolución aprobada por el Congreso local que delimita la frontera territorial con Acolman, una decisión que marca un avance significativo para las comunidades afectadas durante décadas. La presidenta municipal, Azucena Cisneros Coss, manifestó que este reconocimiento pone fin a un conflicto que duró más de 30 años y agradeció el apoyo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y los diputados locales, por saldar una deuda histórica con las comunidades marginadas de la región.
Cisneros Coss subrayó que, aunque todavía no existe una certeza legal definitiva, su administración nunca abandonó a las familias asentadas en la Laguna de Chiconautla, y añadió que ahora se intensificarán esfuerzos para impulsar obras, servicios y bienestar social en la zona. Con la aprobación del acuerdo, 272.78 hectáreas quedaron integradas oficialmente a Ecatepec, lo que facilitará la regularización de programas sociales, infraestructura y servicios que estaban detenidos por la falta de claridad en los límites territoriales.
La alcaldesa recordó que durante años los habitantes fueron canalizados de un municipio a otro sin respuestas claras sobre problemas de agua potable, drenaje y pavimentación, generando incertidumbre administrativa y afectando su acceso a derechos básicos. Como próximos pasos, Cisneros Coss anticipó la gestión de infraestructura pendiente, incluyendo un sistema de drenaje profundo, y la regularización de propiedades en la zona.
La autoridad local enfatizó que la falta de identidad territorial representó una forma de violencia institucional, al impedir que miles de familias accedieran plenamente a sus derechos. Finalmente, aseguró que la administración actual asume una responsabilidad que gobiernos anteriores no lograron atender, con la esperanza de que la certeza en los límites territoriales se traduzca en mejores condiciones de vida para los habitantes de la región.