El economista Iván Carrino afirmó en un análisis para Infobae que la reciente aprobación de la reforma laboral en Argentina facilitará a las empresas reducir las contingencias asociadas a la contratación de personal. Según Carrino, esta medida busca disminuir la incertidumbre y reducir los riesgos legales que enfrentan los empleadores, en un contexto en el que la economía muestra signos de estabilización después de periodos de altos desequilibrios.
Carrino explicó que, tras un período de inestabilidad marcada por la inflación, el riesgo país y dificultades fiscales, Argentina ha avanzado en un proceso de estabilización económica. Aunque la inflación sigue siendo elevada respecto a estándares internacionales, el país ha logrado avances hacia la estabilidad macroeconómica.
El economista puntualizó que la reforma laboral representa un paso en esa dirección, ya que implica una reducción marginal de los costos de contratación y, más importante aún, una disminución en las contingencias de emplear personal. Destacó que uno de los principales obstáculos para contratar es el temor a despidos o demandas laborales sin una certeza clara del resultado.
En cuanto al mercado laboral, Carrino resaltó que Argentina alcanza actualmente su nivel más alto de empleo total en la historia, aunque señaló que la modalidad de trabajo ha cambiado significativamente, con un aumento importante en inscritos en el monotributo desde 2021, tendencia que responde más a dinámicas del mercado que a políticas gubernamentales.
Al referirse al cierre de la empresa Fate, que dejó a 920 empleados sin trabajo, Carrino afirmó que la pérdida de empleos es una situación grave, pero invitó a analizarla desde una perspectiva de costos y beneficios, considerando que mantener esos empleos podría implicar costos elevados para sectores relacionados.
Explicó que en sectores como transporte y logística, los cambios en la estructura productiva generan costos adicionales debido a la renovación de neumáticos y otros insumos, los cuales afectan también a empleadores y empleados.
Carrino admitió que aún hay incertidumbre sobre qué nuevos empleos se crearán en respuesta a los cambios del mercado, pero confió en que la economía local encontrará formas de adaptarse y que los incentivos privados conducirán a la creación de nuevos puestos de trabajo.
Como ejemplo internacional, mencionó Estados Unidos, donde pese a la pérdida de empleo industrial, el país mantiene un desempleo del 4% debido a una transición del sector manufacturero a los servicios, lo que demuestra que la movilidad laboral puede sostener la economía en tiempos de cambios estructurales.
Finalmente, Carrino resaltó que la experiencia global indica que en las transiciones de sectores productivos se generan oportunidades en otros ámbitos, por lo que el futuro del empleo en Argentina dependerá de la capacidad de adaptación de los trabajadores y de los incentivos que ofrezca el mercado laboral en la presentada post-reforma.