El café asiático es una bebida tradicional originaria de Cartagena que combina café, leche condensada, brandy y licor, típicamente Licor 43, y ha sido adoptada como símbolo gastronómico de la ciudad. Reconocible por su presentación en capas en una copa especial, esta bebida representa una tradición que ha perdurado desde principios del siglo XX en la región.
Su preparación consiste en verter cuidadosamente los ingredientes en un orden específico, comenzando con leche condensada, seguido del brandy y el licor, luego el café espresso, y finalmente un toque de canela y ralladura de limón. Esta técnica permite crear un efecto visual de capas diferenciadas que no deben mezclarse para mantener su estética.
El origen del café asiático ha sido objeto de debate. Una leyenda señala que fue inspirado por los marinos asiáticos que arribaron a Cartagena en el siglo XX, quienes usaban leche condensada por su resistencia a la conservación en alta mar. Sin embargo, registros históricos sugieren que la bebida ya se consumía en los bares cartageneros antes de esa época, posiblemente vinculada a las necesidades de los trabajadores del campo para refrescarse y calentarse.
En Cartagena, el café asiático es considerado parte de la identidad local, incluso intentándolo inscribir como Bien de Interés Cultural Inmaterial. Es común encontrarlo en distintas calles de la ciudad mediterránea, y para quienes desean prepararlo en casa, se recomienda utilizar un vaso de cristal resistente para evitar accidentes y mantener las capas visualmente atractivas.
Aunque en su esencia lleva espresso, leche condensada, brandy y licor, la clave está en la técnica de verter los ingredientes con cuidado para conseguir el efecto de capas. Se recomienda consumirlo recién preparado, ya que su aroma y textura se deterioran en minutos. El café asiático, así, se presenta como una opción clásica para disfrutar en sobremesa, evocando sabores y tradiciones de Cartagena y Murcia.