¿Qué pasará con Armando Benedetti? La predicción de Felipe Zuleta, reconocido periodista de Blu Radio, está generando intriga y preocupación en el escenario político y judicial de Colombia.
Desde una conversación reciente con Revista Semana, Zuleta analizó el incierto destino del actual ministro del Interior tras su inclusión en la lista Clinton de Estados Unidos y los efectos que esto podría acarrear en los meses que vienen.
Para empezar, Zuleta, quien conoce a Benedetti desde finales de los años 90, rememora su ascenso en la política colombiana. Desde sus inicios hasta convertirse en una figura influyente en diferentes gobiernos, solicitó atención sobre cómo su participación en la campaña presidencial de Gustavo Petro ha dejado huella y aún genera debates.
Pero lo que realmente ha puesto la alerta en los analistas son las recientes declaraciones de Benedetti sobre la magistrada Cristina Lombana. Según Zuleta, estas palabras podrían atraer acciones de los organismos de control, especialmente si se concluye que hubo alguna falta disciplinaria. La tensión institucional está en auge, y los antecedentes de decisiones disciplinarias en casos similares no ayudan a calmar los ánimos.
El periodista también advierte que la situación del ministro se complica aún más con su inclusión en la lista Clinton. Desde su observatorio, Zuleta señala un proceso en marcha que busca armar un panorama de las actividades de Benedetti, principalmente en los últimos meses, con miras a un posible impacto cuando termine el actual periodo de gobierno, en agosto de 2026.
¿Y qué pasa después? Aquí es donde las predicciones de Zuleta toman un giro importante. Señala que, al dejar su cargo, Benedetti perderá el fuero, situación que podría hacer más vulnerable su proceso judicial. Además, hace referencia a los audios que circularon hace unos meses, en los que se mencionaban recursos económicos que generaron debates nacionales, y que ahora parecen ser de interés para las autoridades estadounidenses.
Zuleta sostiene que EE. UU. está en la búsqueda de recopilar información, incluso sugiriendo que podría haber cooperación judicial con Benedetti. En algunos casos, las autoridades ofrecen beneficios legales a cambio de colaboración, una práctica que no sería extraña en investigaciones de alto perfil político.
¿Será posible una negociación? El análisis del periodista indica que el cerco judicial podría tornarse en una especie de acuerdo, si las autoridades consideran que Benedetti tiene datos valiosos. Pero todo esto no sería solo un juego legal: afectaría directamente su futuro político y personal.
Por ahora, Benedetti ha delegado en su equipo jurídico la tarea de definir cómo salir de la lista Clinton. La estrategia está en marcha, pero el desenlace todavía es incierto, y el escenario se vuelve cada vez más complejo para el ministro.
Mientras tanto, la atención pública está centrada en estos procesos. En un momento en que la agenda política y judicial se cruzan, nadie puede ignorar que el futuro de Benedetti y su influencia en la política colombiana están en la cuerda floja.