El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires retomó una vivienda en Ravignani 1700, en Palermo, que permanecía ocupada ilegalmente por más de tres décadas. La operación, ejecutada con apoyo de la Policía de la Ciudad y otros organismos municipales, permitió devolverla a su propietaria, Analía Peluso, quien expresó su alivio y gratitud por la recuperación del inmueble.
La casa, que había sido propiedad de sus abuelos y padre, fue ocupada el día que Peluso y su madre abandonaron el hogar, hace 33 años. Desde entonces, la propiedad estuvo en manos de ocupantes ilegales, convirtiéndose en un foco de riesgo estructural e inseguridad en la zona, además de generar quejas de vecinos por ruidos molestos.
La reciente restitución forma parte de las políticas del jefe de Gobierno, Jorge Macri, orientadas a fortalecer el orden urbano y proteger la propiedad privada. El mandatario destacó que la gestión busca eliminar las ocupaciones ilegales que afectan la convivencia y la seguridad, afirmando que no permitirán que la ciudad se convierta en un escenario similar al conurbano.
Asimismo, la intervención en Palermo se suma a otras recuperaciones en la misma zona y en diferentes barrios de la ciudad, como la conocida 'Casa Violeta' en Guatemala 5400 y un edificio en Honduras 5600, ambos ocupados durante más de diez años y considerados focos de inseguridad. Hasta la fecha, durante la administración actual, la Ciudad ha logrado devolver más de 593 propiedades, con un valor conjunto superior a 300 millones de dólares.
Entre los inmuebles recuperados se encuentran también edificios emblemáticos como la Casa Blaquier, ocupada por más de cuarenta años en el Casco Histórico; el 'Elefante Blanco' en Belgrano; la 'Galería del Terror' en Nueva Pompeya; y la 'Casona' en la Costanera Sur, del Mercado de Boulevard. Además, se realizaron desalojos en barrios como Constitución, San Telmo y Flores, donde antiguos hoteles fueron transformados en espacios ilegales de venta de drogas y prostitución.
Para Peluso, la recuperación de su vivienda representa el cierre de una larga lucha y un acto de justicia. En declaraciones, aseguró que, pese a las dificultades, nunca perdió la esperanza y valoró que la gestión porteña comience a cumplir con la ley y los derechos de los propietarios.