El shoey, ritual estadounidense y australiano que conquista escenarios internacionales y celebra la superación personal

05/02/2026 19:00 | 2 min de lectura

El shoey, ritual estadounidense y australiano que conquista escenarios internacionales y celebra la superación personal

El acto de beber líquido, generalmente alcohol, directamente desde un zapato, conocido como shoey, ha pasado de ser una tradición con raíces en Australia y Europa a consolidarse como un símbolo de festividad, resistencia y comunidad en eventos globales. Popularizado por deportistas como Daniel Ricciardo y artistas como Harry Styles, esta práctica se ha convertido en un fenómeno cultural que trasciende fronteras y contextos.

El shoey consiste en consumir una bebida, usualmente alcohólica, desde un zapato tras lograr un logro o en medio de una celebración pública. Aunque sus orígenes se remontan a rituales europeos relacionados con la buena suerte y el éxito, en la actualidad se relaciona principalmente con el ámbito deportivo y conciertos masivos, donde se utiliza como una expresión de camaradería y triunfo colectivo.

Históricamente, versiones similares del shoey existieron en Rusia, Estados Unidos y otras culturas, pero fue en Australia donde adquirió su carácter festivo actual, convirtiéndose en un acto emblemático en el deporte y la cultura popular del país.

El acto simboliza resistencia y logros inesperados, y ha sido adoptado y difundido internacionalmente gracias a figuras como Ricciardo, quien popularizó el ritual en el podio tras sus victorias en Fórmula 1, invitando a otros atletas y celebridades a sumarse. La influencia de Ricciardo no solo ha llegado al deporte, sino también al mundo del entretenimiento, inspirando a artistas y músicos.

En 2023, Harry Styles sorprendió a sus fans en Perth al realizar un shoey durante su concierto, una acción que evidenció la expansión de esta tradición más allá de Australia y su incorporación como muestra de respeto y complicidad con el público local.

Aunque algunos consideran que el shoey puede parecer absurdo o poco higiénico, para muchos representa una oportunidad de integración y celebración espontánea, eliminando jerarquías y creando un sentido inmediato de pertenencia. La participación en esta tradición suele dejar una huella memorable en los asistentes, transformando cualquier evento en una experiencia única.

No obstante, la práctica no está exenta de críticas; algunos la consideran desagradable y poco higiénica. Harry Styles, después de un shoey, comentó en tono de broma sobre el mal sabor y la incomodidad, resaltando que incluso para quienes participan puede resultar desagradable.

A pesar de las controversias, el shoey continúa manteniendo su carácter imprevisible y auténtico, convirtiéndose en un acto que rompe moldes en grandes festivales internacionales. La presencia de figuras reconocidas en la escena deportiva y del espectáculo asegura su vigencia como símbolo de espontaneidad y conexión genuina con el público, haciendo que en cada participación se viva un momento irrepetible y cargado de significado.

Tags:
metepec