El squash en el Estado de México atraviesa una grave crisis debido a la falta de apoyos institucionales, el auge del pádel, cierre de clubes y poca promoción, a pesar de su inclusión como disciplina olímpica para Los Ángeles 2028. Luis Tepos, presidente de la Asociación Estatal, afirmó que "el squash en el Estado de México está muriendo de muchas maneras, pero aún estamos luchando para mantenernos; solo queda renovarse o morir".
Durante los años 2000, la entidad llegó a contar con hasta 50 jugadores de alto nivel, participando en medallas nacionales e internacionales. Actualmente, solo tres atletas se mantienen en competencia, sin resultados relevantes en eventos como la Olimpiada Nacional. A nivel internacional, Leonel Cárdenas, originario de Tlalnepantla y ubicado en el top 20 mundial, es el principal referente local, pero su carrera se sostiene principalmente por apoyo familiar y patrocinadores privados, ya que la Conade ha brindado escasos recursos.
Uno de los golpes más fuertes para la disciplina fue la expansión del pádel, que ocupó los clubes privados donde antes se practicaba squash. Hoy en día, el único complejo público en funcionamiento está en Ciudad Deportiva de Zinacantepec, lo que evidencia la pérdida de espacios para el deporte.
La dependencia de espacios privados, sumada a la competencia con el pádel, ha causado que el squash pierda practicantes; Tepos lamenta que "el pádel nos quitó muchos practicantes". Aunque el deporte forma parte de los deportes de raqueta, junto con el tenis, racquetbol y pelota vasca, la infraestructura necesaria diferencia principalmente a estos últimos.
Para asegurar su supervivencia, la Asociación Estatal planea organizar un Circuito Nacional de Squash en 2025 o 2026, cuyo objetivo será recaudar recursos, promover la disciplina y apoyar a entrenadores y deportistas sin cobrar inscripción. Sin embargo, Tepos revela que "ha sido nuestro último esfuerzo para que volteen a vernos".
A pesar de que el squash debutará en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, esta noticia no ha generado mayor impulso ni apoyo. La federación ha sufrido recortes, y la percepción es que la participación olímpica no ha beneficiado a la disciplina en el estado.
En contraste, en el Estado de México, las canchas de squash han desaparecido y su semillero de talentos se ha reducido notablemente. Entre 2018 y 2022, la Copa Edomex fue uno de los eventos destacados, con jóvenes como Leonardo y Abril Sánchez y medallistas históricos como los hermanos César y Arturo Salazar, Alfredo Ávila y Samantha Terán.
El interés actual es limitado: solo 12 jugadores activos, con apenas tres con posibilidades de competir por medallas. Los clubes históricos, como el Club de los López en Lerma y el complejo en Ciudad Deportiva de Zinacantepec, no logran atraer nuevos deportistas. La pandemia también afectó las instalaciones, como el club AcuaSol en Coacalco.
En Toluca, la falta de entrenadores y recursos impide el crecimiento, y el complejo de Zinacantepec, con su Centro de Formación, alberga solo a un grupo de diez deportistas. El Torneo de Aniversario programado para septiembre busca generar recursos para mantener el proyecto, pero la situación sigue siendo precaria.
Luis Tepos admite que su gestión, en su segundo periodo como presidente, es incierta y que, sin entrenadores, canchas ni apoyo, el futuro del squash en el Estado de México es muy difícil. Los periodos de cuatro años para la dirigencia son insuficientes para consolidar un proyecto sostenible, pero él está dispuesto a seguir luchando si otros interesados toman el relevo.