¿Sabías que los embalses en España están ahora mismo llenos en un 53,33% de su capacidad total? Esta cifra, actualizada al 20 de noviembre de 2025, revela que hay 29,886 hm³ de agua almacenada, una subida discreta del 1,95% respecto a la semana pasada, pero ¿qué implica esto realmente para nuestro país?
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Democrático (Miteco) destaca que, aunque la cantidad de agua en los embalses ha aumentado, la gestión del recurso sigue siendo un desafío constante. La historia de España está marcada por ciclos de sequías e intensas lluvias; por eso, la previsión y el uso responsable del agua son vitales para mantener el equilibrio.
Analizando los datos por comunidades, encontramos que Cataluña (71,69%) y Extremadura (59,30%) tienen los niveles más altos, mientras que Murcia (23,65%) y Navarra (32,48%) enfrentan niveles mucho más bajos. Esto nos invita a preguntarnos: ¿qué medidas podemos tomar desde nuestros hogares para contribuir a la conservación?
Desde el Miteco, se recomienda ahorrar agua en actividades cotidianas, especialmente en los jardines. ¿Sabías que las viviendas con jardines consumen hasta cinco veces más agua que los pisos en apartamentos? La clave está en reducir el tamaño del césped y optar por plantas resistentes a la sequía que requieran menos riego.
¿Quieres poner en práctica estos consejos? Puedes cubrir partes del jardín con piedras, grava o corteza de árbol, que además de reducir el gasto de agua, aportan un toque estético. Otra estrategia eficiente es usar sistemas de riego localizado, como goteros, que suministran solo la cantidad necesaria, evitando desperdicios.
Además, la recolección de agua de lluvia desde tejados y patios es una excelente forma de aprovechar recursos naturales. Solo necesitas un depósito en una zona alta para regar con gravedad y reducir aún más el uso de agua potable.
Recuerda que regar en las horas más frescas, como temprano en la mañana o al atardecer, ayuda a evitar la evaporación y protege las plantas. También, es importante no excederse en el riego, ya que provoca que las plantas sean menos resistentes a la sequía y más susceptibles a enfermedades.
Cuidar nuestros embalses y gestionar con responsabilidad el agua en nuestros hogares no es solo una obligación, sino una forma de garantizar un recurso esencial para todos. ¿Estás listo para hacer tu parte?