Tras la polémica generada en Argentina por la licitación de tubos para un gasoducto de 480 kilómetros que transportará gas desde Vaca Muerta hasta el puerto de San Antonio Oeste en Río Negro, una compañía filial del grupo Techint anunció la compra de dos siderúrgicas en Brasil. La operación se realizó a través de Ternium, la división del conglomerado dedicada a la fabricación de aceros planos, que adquirió la totalidad de Nippon Steel y Mitsubishi Corporation, empresas con base en Usiminas, por un monto de 315,2 millones de dólares, según informó la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Tras el cierre de la transacción, Ternium Investments, filial en Argentina, junto con Confab —subsidiaria de Tenaris— concentrarán el 83.1% del control de Usiminas, mientras que Previdência Usiminas, fondo de pensiones de los empleados, mantendrá el 7.1%. La operación se realiza en un contexto de tensión política en Argentina derivada del conflicto por la licitación de tubos, en un momento en que el mercado global del acero también enfrenta desafíos por la desaceleración de la demanda, capacidad instalada y cambios en los aranceles internacionales.
El conflicto entre el Grupo Techint y el gobierno argentino por la licitación de los tubos para el gasoducto de Vaca Muerta escaló cuando Southern Energy, consorcio ganador liderado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, seleccionó una oferta de la firma india Welspun en lugar de Tenaris, una de las mayores productoras globales de tubos sin costura. Techint consideró la posibilidad de presentar una denuncia por dumping, alegando que la firma india usó chapa de origen chino para reducir costos, aunque finalmente no interpuso acción alguna.
El conflicto político ganó atención en sectores del gobierno y la prensa, con el ministro Federico Sturzenegger señalando que la oferta de Tenaris era en promedio un 40% más cara y advirtiendo que aceptar precios elevados reduciría la rentabilidad y las inversiones. Por su parte, el excandidato presidencial Javier Milei defendió la apertura de las importaciones, criticando a quienes se oponen a esta política.
En respuesta, Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, publicó una carta en la que destacó las dificultades del mercado global del acero, marcado por una sobrecapacidad impulsada por políticas de exportación agresivas en algunos países asiáticos, y subrayó la importancia de mantener una industria nacional protegida frente a prácticas comerciales desleales mediante aranceles, cuotas y medidas antidumping. Rocca afirmó que el grupo apoya la apertura internacional de Argentina, pero insiste en que su correcta implementación es clave para atraer inversiones y fortalecer la economía local. Además, llamó a mantener un diálogo con el gobierno para mejorar la inserción del país en el comercio global y promover la competitividad de la industria siderúrgica.