El Senado de Argentina aprobó parcialmente la reforma laboral en medio de un escenario económico marcado por la pérdida de empleos y una contracción en distintos sectores productivos. Aunque la media sanción ha sido bien recibida por el sector empresarial, las organizaciones advierten que la ley por sí sola no garantizará un incremento sostenido en la generación de empleo.
Desde mediados del año pasado, Argentina enfrenta una disminución en la creación de puestos laborales, con una caída de 78,800 empleos en noviembre de 2024, según datos de la Secretaría del Trabajo. Sectorablemente afectados como la construcción y la industria muestran una tendencia a la baja, impulsada por la menor demanda, la competencia importada y el fin de obras públicas.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, afirmó que la reforma facilitará la formalización y el crecimiento de empleo solamente en un contexto de expansión económica fuerte. Para el 2024, las proyecciones privadas estiman un crecimiento del 3%, aunque sectores como la energía y minería podrían experimentar mejores resultados, mientras que la construcción no prevé un crecimiento significativo.
Por otra parte, instituciones como la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CACyS) resaltan la importancia de modernizar las relaciones laborales para reducir la litigiosidad y fomentar la formalización, advirtiendo que para incrementar el empleo registrado es necesario complementar la ley con políticas económicas que impulsen el crecimiento.
El sector agroindustrial también destaca beneficios potenciales; Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, valoró la actualización normativa como un paso positivo, especialmente por la mejora en la gestión laboral mediante la participación en la Comisión Nacional de Trabajo, que incluye a gremios y el Estado.
Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) resaltó cambios en la regulación de las pymes industriales, como la gobernanza interna, limitaciones en la gestión sindical, y la creación de un Fondo de Cese Laboral. La entidad señaló que, aunque la ley no genera empleo directamente, establece un marco previsible para las relaciones laborales.
La UIA también informó que sus representantes dialogaron con el ministro de Economía, Luis Caputo, para presentar propuestas orientadas a reducir costos laborales no salariales, incentivar la formalización, promover financiamiento para pymes y fortalecer controles frente a prácticas desleales en importaciones. Estas acciones buscan reactivar la industria, mejorar la competitividad y facilitar la recuperación económica.
Expertos y empresarios coinciden en que la ley constituye un paso importante para ordenar la normativa laboral, pero subrayan que su eficacia dependerá del contexto macroeconómico y de las políticas complementarias que se implementen para impulsar el crecimiento real del empleo en Argentina. La expectativa es que, con un entorno económico favorable, estas reformas puedan traducirse en una mejora efectiva del mercado laboral y en mayores oportunidades para los trabajadores.