El informe de Actividad Económica de ELEMENTE, correspondiente a diciembre de 2025 y basado en las opiniones de 219 empresas, señala que Panamá se aproxima a 2026 con expectativas de crecimiento en ventas, empleo y economía. El 79% de las compañías anticipa un aumento en sus ventas, y el 87% planea mantener o ampliar su plantilla laboral en los próximos 12 meses, en un entorno de mejor percepción sobre la economía privada.
El indicador de Tendencia Positiva de Ventas alcanzó un 58%, su nivel más alto en 24 meses, evidenciando una recuperación significativa respecto al mes anterior y una fuerte expectativa para 2026, donde el 79% prevé mayores ingresos, solo 17% espera mantenerlas iguales y 4% pronostica una disminución. Este cambio refleja una percepción optimista del sector empresarial hacia el próximo año.
En materia de empleo, el reporte muestra un panorama favorable: un 33% de las empresas proyecta aumentar su fuerza laboral en 2026, mientras que 54% desea mantener su plantilla actual, indicando que cerca del 90% no planea reducir empleos. Solo un 13% prevé recortes, sugiriendo estabilidad o expansión en el mercado laboral.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) también está en las expectativas, con una estimación de al menos un 4% en 2026, alineada con las proyecciones oficiales que sitúan el crecimiento económico del país entre 4% y 4.5%. Estas cifras coinciden con las perspectivas gubernamentales, que apuntan a una recuperación sostenida basada en infraestructura, logística y servicios.
Respecto al clima macroeconómico, el 80% de las empresas espera que la economía mejore en 2026, mientras que solo el 4% anticipa un deterioro, y un 16% considera que seguirá igual. Además, el 74% prevé un entorno más favorable para realizar inversiones en el próximo año, lo que refuerza la percepción de un escenario económico más activo.
El nivel de Confianza Económica (NCE), que en diciembre de 2025 alcanzó 8.4 sobre 10, refleja esta optimismo, con los sectores de banca (9.5) y agropecuario mostrando mayor confianza. Los niveles más bajos, aunque positivos, se observaron en sectores como energía, con un 41%, evidenciando diferencias sectoriales en las expectativas.
Sectores como turismo y hoteles, finanzas y comercio minorista lideran la percepción positiva, con tasas de confianza del 92%, 76% y 74%, respectivamente. En contraste, el sector energético presenta los niveles más bajos, indicando algunas áreas con menos perspectivas de crecimiento.
El principal reto para las empresas en 2026 es la gestión del Capital Humano, con un 25% destacando esta área, seguido de desafíos comerciales (21%) y la regulación gubernamental (16%). La disponibilidad de talento y la productividad laboral continúan siendo preocupaciones relevantes, incluso en un contexto de optimismo.
El perfil de las compañías encuestadas sugiere que la mayoría tiene ingresos anuales entre 2.5 millones y 50 millones de dólares, con un peso importante de empresas con más de 200 empleados, lo que indica que las expectativas positivas provienen tanto del sector mediano como del grande, y tienen un impacto directo en el empleo formal.
Asimismo, las proyecciones oficiales indican que el crecimiento de Panamá en 2026 estará impulsado por la expansión de infraestructura, logística y servicios financieros. Organismos multilaterales y bancos internacionales estiman que Panamá podría ubicarse entre las economías con mayor crecimiento en América Latina para ese año, con tasas cercanas o superiores al 4%, dependiendo del desempeño del comercio, la inversión y el consumo interno.
El informe de ELEMENTE destaca que Panamá está en posición de iniciar un período de fuerte crecimiento, sustentado en inversiones en infraestructura y capacidad logística, y las expectativas empresariales en ventas y empleo reflejan una visión alineada con esa tendencia, lo que podría traducirse en mayor dinamismo en el mercado laboral durante 2026.
Durante 2025, los indicadores mostraron una recuperación progresiva en las expectativas comerciales y de inversión, y el aumento en confianza durante el último trimestre evidencia que las empresas llegan a 2026 con una posición más sólida que a principios de 2025, especialmente en planificación y percepción del entorno económico.