El cuerpo de Edison Pérez Vázquez, de 36 años, fue hallado sin vida en su automóvil en el asentamiento humano Oasis, sector dos de Pachacútec, Ventanilla, durante la madrugada del martes. La víctima presentaba heridas de bala en la cabeza y la mandíbula, tras ser atacada en un aparente ataque armado. El hallazgo se produjo en un vehículo verde estacionado en una zona descampada y sin iluminación, lo que generó la rápida movilización de la policía y personal especializado para levantar evidencias.
Según testimonios de residentes, el automovilista fue visto circulando varias veces por calles sin señalización antes de detenerse en una vía poco transitada. Minutos después, reportaron la presencia de sujetos armados que dispararon contra la víctima y huyeron del lugar. La escena quedó marcada por objetos inusuales dentro del vehículo, como una réplica de arma de fuego en el asiento del copiloto, paquetes envueltos en plástico amarillo con dinamita en la maletera, y un chaleco antibalas con insignias policiales, también de imitación.
Además, los investigadores encontraron en la zona una figura de la Santa Muerte adherida al parabrisas, figura vinculada en informes al narcotráfico y otras actividades ilícitas. La Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) retiró los explosivos y aseguró la escena, mientras que agentes del Ministerio Público realizaron las diligencias correspondientes.
La Policía Nacional del Perú (PNP) y la comisaría de Pachacútec coordinaron la consolidación de las pruebas en la escena del crimen, que no muestra signos de robo, ya que las pertenencias de Pérez Vázquez permanecían en el interior del vehículo. La modalidad del ataque y las evidencias sugieren un ajuste de cuentas por parte de sicarios o extorsionadores, sin que hasta ahora se confirme una relación directa de la víctima con la policía, pese al hallazgo de objetos con insignias policiales.
Este crimen se suma a la ola de violencia vinculada a bandas criminales en el Callao y Lima, generando preocupación entre los vecinos del sector Oasis, quienes demandan mayor protección, como cámaras de videovigilancia. La zona enfrenta una escalada de delitos relacionados con extorsión y sicariato, sin que las autoridades hayan logrado frenar estas acciones.
Preliminarmente, se cree que la víctima fue interceptada cuando transitaba en su vehículo, siendo atacada en una vía poco transitada. La investigación continúa con peritajes sobre los objetos encontradas y el posible vínculo de Pérez Vázquez con actividades criminales. La Policía y el Ministerio Público mantienen las diligencias abiertas, sin descartar nuevas acciones en la zona para identificar a los responsables.